Patricia Sosa revel贸 detalles sobre su experiencia extraterrestre
Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽|聽La cantante cont贸 a Cr贸nica, las situaciones vividas con naves y seres de otros planetas, a partir de un hecho vivido en Capilla del Monte, que le cambi贸 por completo la vida.
Por Marco Bustamante
paranormal@cronica.com.ar
Diciembre es celebrado por todos los habitantes de Capilla del Monte como el mes en el que se recuerda la aparici贸n de la famosa 鈥渉uella del pajarillo鈥, ocurrida en 1986. Una marca en la ladera de un cerro que defini贸 el futuro de toda la comunidad. Hasta el lugar llegan miles de personas por a帽o, algunas famosas y otras no tanto. Cuentan los vecinos que hasta Diego Armando Maradona se hizo cerrar el Uritorco para una noche de 鈥渃ontacto鈥.
Pero sin dudas, la persona que se convirti贸 en la abanderada del tema a nivel medi谩tico fue Patricia Sosa. Su trayectoria y credibilidad hacen que pocos se animen a decir que su relato es un 鈥減roducto de su imaginaci贸n鈥.
A todo el que quiera escuchar, la talentosa artista le cuenta su relaci贸n con el fen贸meno, 鈥淰i platos voladores con mis propios ojos, no me lo contaron鈥, afirma Sosa. Y a帽ade: 鈥溌縎i sigo vi茅ndolos? A cada rato, hasta en el jard铆n de mi casa. Una noche estaba con mi sobrino, mostr谩ndole las constelaciones. Le se帽al茅 lo que pensaba que eran Las Tres Mar铆as, pero me di cuenta de que eran tres naves. Las salud茅: 鈥榃amanaica shimininca鈥, que en irvin, un idioma intergal谩ctico, quiere decir: 鈥楨n este encuentro te honro, se帽or鈥. Y las naves potenciaron su luz, brillaron m谩s, se movieron y despu茅s desaparecieron. Esos reconocimientos me pasan a cada rato鈥.
Por qu茅 el nombre
La 鈥渞elaci贸n鈥 entre Sosa y estas 鈥渆ntidades鈥 comenz贸 hace a帽os de la mano de una mujer, una 鈥渃ontactada solitaria鈥, una persona que se encarga de llevar gente al Uritorco, grupos peque帽os de a dos o tres personas, para hacer contacto. 鈥淵o mucho no cre铆a, pero en realidad s铆 cre铆a. Despu茅s me di cuenta, cuando los vi鈥, explic贸 la cantante.
鈥淟o que ocurre es que uno va hasta ese lugar esperando ver el show, que bajen las naves de Spielberg. Al principio aparecieron unas luces, cuando fui por segunda vez, a las 12 de la noche empezamos a escalar la monta帽a. Imaginen la escena, 12 de la noche, solas, en la monta帽a. Escalamos durante una hora y media鈥.
"Estaba con dos amigas m谩s. La se帽ora iba adelante, y de pronto dijo: 鈥楨n este momento se van a acercar dos naves, por la izquierda鈥. Efectivamente, arriba de las copas de los 谩rboles ven铆an unas luces de un gran tama帽o. La mujer dijo: 鈥楨s la energ铆a lo que podemos ver, no el platillo鈥".
"Las luces se pusieron duras, derechas, arriba de las copas de los 谩rboles. Y subimos, con esa compa帽铆a, hasta un balc贸n natural que tiene la monta帽a, donde hab铆a un precipicio gigante, oscuro a esa hora, y atr谩s el Uritorco".
"Esas luces en el precipicio hac铆an un movimiento. La mujer me dijo: 鈥樎縌uer茅s cantar?鈥. S铆, le respond铆. Yo canto en la ducha, en cualquier lado鈥, sostuvo la entrevistada, y cont贸 que empez贸 a interpretar su canci贸n 鈥淟uces鈥, que compuso tras el primer encuentro. "Empec茅 con las primeras estrofas, y las luces que estaban en el precipicio desaparecieron".
"Cuando cantaba, mi voz sonaba maravillosamente bien, con ese eco 煤nico que ofrec铆a la naturaleza -relat贸- .Y termin茅: esta luz es un regalo de Dios. Mis amigas lloraban, yo misma lloraba, cuando de repente, en ese silencio y oscuridad, se empez贸 a encender el Uritorco, como si fuera una luz de ne贸n. Y salieron por los menos 20 naves. Se vinieron al precipicio, y empezaron a rodearnos. De una sal铆an dos. Lo recuerdo, y se me pone la piel de gallina, porque fue para m铆 una revelaci贸n muy enorme, que me emociona鈥, concluy贸.
Alegr铆a, emoci贸n, pero tambi茅n miedo
Muchas veces hemos escuchado hablar de la relaci贸n entre el consumo de carne animal y la capacidad de mantener un contacto, aunque sea telep谩tico, con algunas de estas entidades. En su relato, la cantante cuenta que cuando se iba del cerro, tras el maravilloso avistaje, estaban bajando y la bruma les cubr铆a las piernas, el miedo era inevitable.
En ese instante, su gu铆a trat贸 de calmarlas. 鈥淰er las naves me provoc贸 alegr铆a y emoci贸n, pero al bajar tuve mucho miedo. Comenc茅 a pensar que se ilumine algo, porque nos vamos a caer. Y cuando termino de pensar, una luz, de esas que yo hab铆a visto, vino desde el principio del camino, con un sonido suave, iluminando todo el camino鈥, advirti贸 Sosa.
La se帽al fue clara, las 鈥渆ntidades鈥 hab铆an escuchado el mensaje mental. 鈥淟a se帽ora que iba adelante se dio vuelta y me dijo: 鈥樎縑os sab茅s que la carne tiene una toxina que inhibe la telepat铆a?鈥. 鈥楴o鈥, le respond铆. Entonces me mir贸 y me dijo: 鈥楧eber铆as dejar de comer carne鈥. Cuando llegamos, lo 煤nico abierto era la estaci贸n de servicio. Estuvimos llorando ah铆 desde las 5 hasta las 6 de la ma帽ana con mis amigas, sin hablar. A partir de ese momento dejamos de comer carne鈥, cont贸.
Marca indeleble
El episodio vivido por Patricia Sosa marc贸 un antes y un despu茅s en su vida. Desde el 鈥減rimer encuentro鈥, la cantante se volc贸 a la meditaci贸n, la b煤squeda espiritual y ayuda a comunidades necesitadas del norte argentino.
De hecho, lidera la Fundaci贸n Peque帽os Gestos, Grandes Logros, que viene trabajando de manera ejemplar por la comunidad toba asentada en zonas cr铆ticas de la provincia de Chaco.
La historia de c贸mo se vincularon merece un recuadro aparte. Dice Patricia que 鈥渦n d铆a, luego de un recital que estaba dando en C贸rdoba, recib铆 un sobre. Cuando lo abr铆, descubr铆 una carta en espa帽ol, cuyas letras estaban en el idioma qom, que quiere decir toba. En esa carta me contaban que la tribu, esa noche, se sinti贸 morir porque hab铆an fallecido dos ni帽os por desnutrici贸n, que un adolescente hab铆a intentado suicidarse y que hac铆a una semana no encontraban alimentos. Como estaban desesperados, hicieron un ritual de fuego, su dios m谩s poderoso, para que les mostrara el camino a seguir. En el medio del silencio y la oscuridad, apareci贸 un auto y se escuch贸 鈥榊 te amar茅, y te amar茅鈥. 隆La se帽al! S铆, lo tomaron como se帽al. Averiguaron qui茅n era, juntaron plata como pudieron y enviaron a una india para entregarme el sobre a C贸rdoba. Me ped铆a ayuda y no pude negarme, no pude echarme para atr谩s, me pareci贸 que, si lo hac铆a, era darle vuelta la cara a una situaci贸n muy m铆stica: 隆hab铆an escuchado mi voz en el medio de la selva! Ten铆a tiempo para retroceder, pero decid铆 avanzar. Y se fue sumando much铆sima gente鈥.
Un relato en el que la cantante siempre puso su gran coraz贸n por sobre todo.
"Luces", la canci贸n que le dedic贸 a los alien铆genas
Hay luces que se apagan,
hay luces que se encienden,
que iluminan a la gente
y te cuentan la verdad.
Hay otras que te marcan,
te cuentan un camino
tan clarito como el agua
y uno lo puede tomar.
Hay luces que encandilan
que te dan s贸lo mentiras,
confunden, enceguecen,
te hacen mal.
Hay otras que acompa帽an,
calientan en la noche
y pueden encender tu soledad.
Cada mirada lleva encendida
una luz que cuida tu coraz贸n.
Cuando uno brilla, brilla la vida,
y se enciende todo a tu alrededor.
A veces llega el viento,
sin preguntarte nada,
va soplando, apaga todo,
no hay lugar para so帽ar.
Se acaban los destellos,
se pierde el horizonte,
nos quedamos indefensos
en completa soledad.
Entonces llega alguien
con antorchas encendidas,
enfrenta todo鈥
hasta la oscuridad.
Se encienden las estrellas
muy dentro de mi alma
y r铆e la esperanza una vez m谩s.
Cada mirada lleva encendida
una luz que cuida tu coraz贸n.
Cuando uno brilla, brilla la vida,
y se enciende todo a tu alrededor.
Esa luz es un regalo de Dios.