Tres OVNIS paralizaron un enorme petrolero

CR脫NICA FEN脫MENOS PARANORMALES聽El marino mercante ya retirado, Ricardo P谩ez Canto, revel贸 en di谩logo exclusivo con Cr贸nica un caso in茅dito de encuentro cercano entre un buque y extra帽os objetos en el mar argentino.

Por Gabriel Arias
paranormales@cronica.com.ar

El mar聽argentino esconde en sus aguas, desde tiempos de la conquista, una serie de misterios, historias y situaciones que poca explicaci贸n tiene, y que hasta la actualidad deambulan por la cornisa entre lo irreal y lo real. Se han mencionado relatos de corsarios, reconocidos marinos de otros tiempos o batalles navales a gran escala, muchas verdaderas y otras incomprobables.

Sin embargo hay un tema en particular que desvela a los cient铆ficos e investigadores del campo de la ufolof铆a: es que son varios los testimonios que ratifican que, en esa extensa costa de 4725 kil贸metros lineales, que va desde el l铆mite exterior sur del R铆o de La Plata hasta el punto m谩s austral de Tierra del Fuego, incluyendo las aguas del Mar Argentino, las presencias de OVNIs han sido mucho m谩s frecuentes de lo que se piensa. En ese contexto, una de estas historias tuvo su epicentro en el Golfo San Jorge hace algo m谩s de cuatro d茅cadas atr谩s, cuando la presunta presencia alien铆gena sacudi贸 la tranquilidad de un barco petrolero livianero que circulaba por aguas juridiccionales. Y para conocer m谩s detalles de aquel inesperado episodio, uno de los testigos del hecho se anim贸 a hablar con Cr贸nica Fen贸menos Paranormales sobre aquella noche en la que “todo se detuvo” y el miedo invadi贸 la totalidad de los marinos del nav铆o.

Rumbo al sur

Tras comunicarse telef贸nicamente, Ricardo P谩ez Canto, visit贸 poco despu茅s la redacci贸n de Cr贸nica para relatar un hecho incre铆ble, muy fuerte. Tercer oficial por aquel entonces, el marino mercante comenz贸 diciendo que “en la d茅cada del 麓70 fui destinado al barco petrolero livianero Florentino Ameghino y sali贸 un viaje con destino a la ciudad de Ushuaia en la que se transportar铆a JP1, que es una nafta de avi贸n que se usa en los turbos de los jets, adem谩s de cargar tambi茅n nafta s煤per y gasoil. Salimos desde el puerto de La Plata a mediados de noviembre de 1975 y el viaje se desarroll贸 siempre con mucha tranquilidad. A la altura de la latitud 46掳 y longitud 66掳, justo a la altura de la boca del Golfo San Jorge, se recibi贸 una orden de Yacimientos Petrol铆feros Fiscales (YPF) para entrar a la ciudad de Comodoro Rivadavia, es decir a unas 12 horas de navegaci贸n de d贸nde est谩bamos nosotros en el mar”.

P谩ez Canto relata con particular precisi贸n. “Hasta ese momento la tripulaci贸n, que estaba compuesta por unas 25 personas, entre oficiales y marinos, se encontraba distendida, ya que generalmente los d铆as viernes, s谩bados y domingos por la noche sol铆a haber jornadas de truco, y esto hac铆a que el tradicional juego de naipes fuera el pasatiempo principal para aquellos que pasan mucho tiempo en el mar y lejos de sus familiares”.

“Black out”

Como si estuviera viendo un filme, el marino contin煤a: “Cerca de las 22.30 de aquella noche de noviembre todo cambi贸 para la tripulaci贸n del Ameghino. Llev谩bamos cuatro horas de viaje hacia Comodoro Rivadavia, cuando el chico que estaba conmigo decidi贸 a ver los partidos de truco y entonces qued茅 como responsable de cambiar los filtros de las m谩quinas principales. Estaba leyendo unas revistas cuando sent铆 algo y comenzaron a disminuir las luces del motor principal, que eran 8 o 10 pistones de motor Sulser. Me levant茅 y v铆 que los tableros estaban ca铆dos, la luz era de una velita en los dos generadores y se frenaron por paranormal que uno estaba abland谩ndose. Entonces la m谩quina se par贸”.

El ex maquinista prosigui贸 su relato con suma concentraci贸n. “Fui a la sala de calderas donde encontr茅 un marino y le consult茅 sobre si hab铆a puesto alguna carga y me dijo que no sab铆a lo que hab铆a pasado. Cuando volv铆 a mi anterior lugar, v铆 que llegaba uno de los auxiliares de m谩quinas con los pelos parados. Le pregunt茅 que pas贸 y me dijo que ten铆a que ver algo incre铆ble, ya que hab铆a estado por el lado de afuera del costados del barco cuando pas贸 todo aquello. Se asust贸 cuando se apagaron las luces, lo cual eso se llama 麓black out麓 en la jerga mar铆tima, y lo segu铆 porque no entend铆a lo que me dec铆a”.

La revelaci贸n

El relato de Ricardo P谩ez Canto se torn贸 cada vez m谩s interesante, porque a la vez el hombre revive el caso con pasi贸n. Y cuenta: “脥bamos por la banda de estribor (a la derecha, mirando a proa), que daba al oeste y en el horizonte, como a unas 20 millas (40 kil贸metros) vimos en el mar la entrada de tres soles alejados, que estaban yendo de un lado a otro. El pibe me dijo que eran tres platos voladores y en ese momento no le cre铆 (y su mirada parece perderse en esa memoria prodigiosa para sus 70 a帽os). Volv铆 a la sala de m谩quinas y me son贸 el tel茅fono para tener una reuni贸n urgente en el sal贸n de oficiales. A todo esto, el barco sigui贸 navegando por inercia y no se hundi贸 porque era un petrolero, que poseen aletas de roleo y flotan, a煤n cargados. Adem谩s hab铆a un buen tiempo y el mar estaba bastante claro y tranquilo. Algunos hablaron del campo magn茅tico de esos fen贸menos, pero el mismo generalmente produce mucha temperatura y nosotros con todo el combustible que llev谩bamos podr铆amos haber volado por los aires y no quedaba nadie, con lo cual no sabemos si fue eso lo que produjo el corte general de energ铆a y los motores”.

A la deriva

P谩ez Canto prosigui贸 as铆 su relato. “Despu茅s de casi dos horas de estar en la nada misma, todo volvi贸 a la “normalidad: “Abrimos el aire, empezamos a cargar todo, alimentamos el tablero y despu茅s de estar parados por un largo rato, proseguimos viaje a Comodoro. Llegamos a la ciudad al mediod铆a y no sab铆amos si declarar esto que nos hab铆a sucedido o no, porque podr铆an suscitarse problemas. Callamos. Cargamos combustible y continuamos hacia Ushuaia, donde no pas贸 m谩s nada y llegamos bien. Nunca me hab铆a pasado algo as铆 y nadie de la tripulaci贸n se atrevi贸 a contarlo por cierto temor”, finaliz贸 diciendo este ex maquinista del petrolero Florentino Ameghino, quien 40 a帽os despu茅s se anim贸 a contar un encuentro cercano con OVNIs, sucedido aquella noche de noviembre de 1975, en aguas que ba帽an el Golfo San Jorge.

P谩ez Canto tiene su propia versi贸n sobre el ARA San Juan

A poco menos de un a帽o de la desaparici贸n del submarino ARA San Juan con 44 tripulantes en aguas del Atl谩ntico sur, muchas son las inc贸gnitas, preguntas y malestar en torno a lo que ocurri贸 con este nav铆o.

P谩ez Canto se anim贸 a dar una apreciaci贸n muy personal al respecto, al explicar detenidamente qu茅 pudo haber pasado con el desaparecido nav铆o. “Hay varios puntos a tener en cuenta, por un lado la cuesti贸n geogr谩fica: 66 y 46潞 esto es en el Golfo, el lugar que a nosotros nos desviaron, estimo seg煤n las 煤ltimas comunicaciones que hubieron. Segundo, la proximidad del cruce de OVNIs detectados por los sensores que elevan informaci贸n del mar territorial argentino a Austria, violando muchas leyes nacionales y derechos argentinos. Tenemos que saber en qu茅 tiempo las pusieron y porqu茅, dado que ellos han observado muchos ingresos. Y tercero, la posibilidad de la desaparici贸n por campo magn茅tico generado por esas extra帽as naves. El campo magn茅tico tiene la capacidad de hacer desaparecer objetos, gente, ciudades, barcos, aviones, esto est谩 comprobado como el experimento realizado por las fuerzas estadounidenses, llamado Operaci贸n Filadelfia, cuando hicieron desaparecer un barco frente a las costas de esa ciudad, utilizando enormes generadores”. Obviamente, esa es la opini贸n del marino ya retirado. 驴Y si sucedi贸 eso...?

Se sac贸 una espina

La pasi贸n de Ricardo P谩ez Canto por comentar lo sucedido hace m谩s de 40 a帽os fue tan grande, que decidi贸 acercarse en persona desde la provincia de San Juan hasta la redacci贸n de Cr贸nica, donde fue recibido y escuchado para contar en primera persona el avistaje de ovnis ocurrido aquella noche de noviembre, evento que lo convirti贸 en un cr茅dulo de la ufolog铆a.

Un relato, pero en tercera persona

El incidente vivido en 1975 en el Golfo San Jorge no fue el 煤nico que coment贸 Ricardo P谩ez Canto acerca de la presencia de “naves voladoras” en aguas argentinas, ya que record贸 otro hecho que tuvo lugar a la altura de Mar del Plata, con tintes parecidos, pero que le cont贸 otro marino.

El ex marino cont贸 que “cuando ocurri贸 el caso del apag贸n del Ameghino en el Golfo San Jorge, otro de los marinos que vivi贸 aquel hecho me relat贸 otro episodio que hab铆a vivido 茅l mismo frente a las costas marplatenses, aunque no recuerdo bien las fechas. Ellos estaban transportando unos barcos pesqueros procedentes de Alemania con destino al puerto de Necochea, y a 40 millas adentro de Mar del Plata, cinco OVNIs pasaron por encima de los pesqueros a toda velocidad, los desenergizaron completamente y quedaron sin nada, a la deriva. Reci茅n al amanecer pudieron juntar aire para calentar los motores para que funcionara el generador de emergencia y seguir viaje”.

P谩ez Canto agreg贸 que, seg煤n el relato de aquel colega, “cuando llegaron al puerto de Necochea fueron a hacer una exposici贸n y las autoridades mar铆timas los sacaron volando, porque nadie les crey贸 el relato y les dijeron que iban a ir presos si hablaban de eso. Algo que por supuesto nunca ocurri贸”, por lo que se deja traslucir que reci茅n ahora este tema sale a la luz.

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