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El documental más estremecedor de Netflix: dura 96 minutos y está basado en un caso real

Netflix acaba de estrenar lo nuevo de Maite Alberdi, la directora chilena dos veces nominada al Óscar, que ahora reconstruye uno de los casos policiales más impactantes de México.

Netflix Argentina vuelve a apostar por las historias reales con un documental que recupera un caso policial que generó conmoción y que, con el paso de los años, todavía despierta interrogantes. La producción combina testimonios, archivos y una reconstrucción de los hechos para recorrer un relato marcado por el engaño, el misterio y un desenlace difícil de olvidar.

Se trata de "Un hijo propio", la nueva película documental de Maite Alberdi, reconocida directora chilena que fue nominada en dos oportunidades a los premios Óscar ("Agente Topo" y "La memoria infinita"). La realizadora vuelve a poner el foco en una historia real para explorar sus protagonistas y las circunstancias detrás de un caso que tuvo una enorme repercusión.

"Un hijo propio": El documental que reconstruye uno de los hechos más estremecedores de México

"Un hijo propio": El documental que reconstruye uno de los hechos más estremecedores de México

"Un hijo propio": El documental que reconstruye uno de los hechos más estremecedores de México

¿Te imaginas tener un deseo tan profundo de ser madre que, después de intentarlo una y otra vez sin conseguirlo, tu propia mirada empiece a nublarse? Cuando la desesperación se vuelve demasiado grande, las señales pueden comenzar a confundirse con certezas y llevar a una persona a tomar decisiones dolorosas sin ser completamente consciente de hasta dónde puede llegar.

Algo de eso es lo que le ocurre a Alejandra, la protagonista de "Un hijo propio", cuya historia está inspirada en un estremecedor caso real ocurrido en junio de 2009, en el Hospital General de la Ciudad de México, que terminó conmocionando a todo el país.

La historia comienza cuando ella se enamora, se casa y empieza una vida junto a su marido. En su entorno, además, comienza a convivir con una presión que parece cada vez más difícil de ignorar: mientras algunas mujeres de su edad ya son madres, la idea de formar una familia aparece como una expectativa compartida, tanto por ella como por su marido y sus propias familias.

Así, el deseo de tener un hijo empieza a ocupar un lugar central en su vida y, después de varios intentos, el embarazo se convierte en una necesidad que va mucho más allá de la ilusión inicial de ser madre.

El problema es que Alejandra también es ginecóloga y conoce perfectamente lo que está pasando con su cuerpo. Sabe de embarazos, sabe de pérdidas y entiende las dificultades que atraviesa, pero ese conocimiento no alcanza para frenar el dolor que empieza a consumirla. Mientras intenta continuar con su trabajo y sostener una vida que desde afuera parece normal, la maternidad ocupa cada vez más espacio en sus pensamientos.

En medio de esa desesperación aparece una posibilidad que parece demasiado perfecta para ser real. Alejandra conoce a una joven embarazada que no quiere tener a su bebé porque sería su segundo hijo y que, según le hace creer, estaría dispuesta a entregárselo en adopción. Para ella, es la oportunidad que estaba esperando: podría convertirse en madre sin tener que atravesar nuevamente un embarazo que probablemente no pueda llevar adelante. 

A partir de ese momento, Alejandra comienza a quedar atrapada en una red de mentiras que poco a poco se le va de las manos y la lleva por un camino cada vez más oscuro y es justamente ahí donde la película se mete de lleno en el terreno de lo psicológico para intentar entender qué puede llevar a una persona a construir una realidad paralela y cruzar límites que alguna vez parecieron inimaginables.

Maite Alberdi construye el documental mezclando distintos recursos. Por un lado, aparecen imágenes de archivo, testimonios y conversaciones con personas vinculadas al caso, incluida la propia Alejandra, que permite conocer su versión de los hechos. Pero, al mismo tiempo, la película incorpora una parte de ficción en la que nuevos actores recrean distintos momentos de la historia.

Esta combinación funciona especialmente bien porque las recreaciones no están utilizadas solamente para volver más atractivo el relato, sino para acercarse a aquello que no quedó registrado y tratar de reconstruir los momentos que pudieron haber llevado a la protagonista a tomar determinadas decisiones. Así, entre el material documental y las escenas recreadas, la película consigue avanzar por una historia que resulta tan dolorosa como difícil de comprender.

Reparto de "Un hijo propio"

  • Ana Celeste Montalvo Peña (Alejandra Marín Mendoza)
  • Armando Espitia (Arturo Espitia, el marido de Alejandra).
  • Luisa Guzmán
  • Mayra Sérbulo
  • Casio Figueroa
  • Alejandro Porter
  • Mayra Batalla
  • Ángeles Cruz


Personas reales que aparecen en el documental:

  • Alejandra Marín Mendoza - protagonista del caso real
  • Arturo Espitia - marido de Alejandra
  • Azucena Acevedo - cuñada de Alejandra
  • Ana Carrillo - tía de Alejandra
  • Larissa Goyco - prima de Alejandra

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