LA SOLUCIÓN

Chipá proteico: una receta fácil para disfrutar este clásico de forma más nutritiva

Con una preparación simple y algunos cambios en los ingredientes tradicionales, esta versión suma un mayor aporte de proteínas sin perder la textura esponjosa ni el sabor característico que convirtió al chipá en uno de los favoritos para acompañar el mate.

El chipá es uno de esos clásicos que nunca faltan a la hora del mate. Su sabor a queso, su textura esponjosa por dentro y crocante por fuera lo convirtieron en una de las recetas más elegidas para compartir en desayunos, meriendas o simplemente para picar algo rico durante el día.

En los últimos años comenzaron a surgir versiones alternativas que buscan adaptarse a distintos estilos de alimentación. Entre ellas se encuentra el chipá proteico, una preparación que incorpora ingredientes con mayor aporte nutritivo sin perder el sabor tradicional que hizo tan popular a este bocadillo de origen guaraní.

¿Cómo preparar el chipá proteico, el clásico reinventado que es furor entre los que entrenan?

¿Cómo preparar el chipá proteico, el clásico reinventado que es furor entre los que entrenan?

¿Cómo preparar el chipá proteico, el clásico reinventado que es furor entre los que entrenan?

 Además de su aporte proteico, esta alternativa resulta una opción práctica para quienes buscan una preparación casera que genere mayor sensación de saciedad. Gracias a la combinación de queso, huevos y otros ingredientes ricos en proteínas, el chipá proteico puede disfrutarse tanto en el desayuno como en la merienda.

Ingredientes:

  • 200 gramos de almidón/fécula de mandioca
  • 50 gramos de proteína (ideal sin sabor)
  • 180 gramos de queso semiduro rallado 
  • 40 gramos de queso parmesano rallado
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de yogur griego natural
  • 70 a 90 ml de leche 
  • 1 cucharadita de sal 


Preparación:

-Primero encendé el horno y precalentá a 180 °C. Mientras tanto, prepará una placa de horno con papel manteca o una base antiadherente.

-En un bowl grande, colocá la fécula de mandioca, la proteína y la sal. Mezclá bien hasta que no queden grumos y todo quede integrado de forma pareja.

-Después incorporá los quesos rallados y volvé a mezclar para que se distribuya todo el sabor de manera uniforme. Sumá el huevo junto con el yogur griego y mezclá hasta empezar a formar una masa.

-A partir de ahí, agregá la leche de a poco mientras amasás, hasta lograr una textura suave, húmeda y maleable. Tomá porciones de masa y formá bolitas del mismo tamaño. Colocalas en la placa, dejando un poco de espacio entre cada una.

-Llevá al horno y cociná entre 12 y 15 minutos, hasta que se inflen y apenas se doren. Retirá, dejá reposar unos minutos y serví tibios para aprovechar mejor el sabor del queso y la textura bien suave.

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