Chorizos a la pomarola: la receta de la abuela para saborear con toda la familia
Con una salsa abundante, vegetales de estación y pocos ingredientes se puede preparar este clásico bien casero e ideal para los días en los que dan ganas de comer algo calentito.
Con preparaciones sencillas, abundantes y pensadas para compartir, los platos de olla siguen ocupando un lugar privilegiado cuando bajan las temperaturas y aparecen las ganas de comer algo calentito.
Dentro de las opciones tradicionales, los chorizos a la pomarola se destacan por combinar la intensidad del embutido con una preparación a base de tomate, cebolla, morrón y diferentes condimentos.
El secreto está en dejar que todo se cocine lentamente para conseguir una salsa concentrada y una carne tierna que prácticamente se deshace al cortarla.
Chorizos a la pomarola: un plato que mezcla dos culturas
La pomarola tiene sus raíces en la tradición culinaria italiana. Su nombre deriva de pomodoro, término italiano utilizado para referirse al tomate.
En Argentina, la influencia de la inmigración italiana se mezcló con ingredientes y costumbres locales. Así nació una versión bien criolla en la que el chorizo se convirtió en protagonista.
Con cebolla, morrón y tomate como compañeros indispensables, el plato terminó instalándose en hogares, bodegones y reuniones familiares como una comida abundante, económica y perfecta para servir con puré, papas o simplemente un buen pedazo de pan.
Ingredientes para 4 personas
- 8 chorizos.
- 1 cebolla grande.
- 1 morrón rojo.
- 1 morrón verde.
- 2 dientes de ajo.
- 800 g de tomate triturado.
- 2 cucharadas de puré o extracto de tomate.
- ½ vaso de vino tinto o blanco.
- 1 hoja de laurel.
- 1 cucharadita de pimentón.
- ½ cucharadita de ají molido.
- Orégano a gusto.
- Sal y pimienta.
- Aceite, cantidad necesaria.
- ½ taza de agua o caldo, si fuera necesario.
Paso a paso de la preparación
1. Preparar los chorizos. Colocarlos en una olla con agua y llevar al fuego durante aproximadamente 10 minutos desde que comienza a hervir. Retirarlos y reservar. Este paso ayuda a eliminar parte del exceso de grasa.
2. Preparar los vegetales. Cortar la cebolla y los morrones en tiras finas. Picar los dientes de ajo.
3. Hacer el sofrito. Calentar apenas un poco de aceite en una olla o sartén profunda. Incorporar la cebolla y los morrones y cocinar a fuego medio hasta que comiencen a ablandarse. Agregar el ajo al final para evitar que se queme.
4. Incorporar los chorizos. Sumarlos enteros o cortados en dos y dorarlos ligeramente junto con los vegetales.
5. Desglasar. Agregar el vino y cocinar durante unos minutos para permitir que se evapore el alcohol.
6. Armar la pomarola. Incorporar el tomate triturado, el extracto, el laurel, el pimentón, el ají molido, el orégano y un poco de pimienta. Mezclar bien.
7. Cocinar lentamente. Tapar parcialmente y mantener a fuego bajo durante 30 a 40 minutos, revolviendo ocasionalmente. Si la preparación queda demasiado espesa, agregar pequeñas cantidades de agua o caldo.
8. Rectificar y servir. Probar la salsa antes de incorporar sal, ya que los chorizos aportan bastante sabor. Retirar el laurel y servir bien caliente.
Consejos de la abuela para que queden perfectos
- No pinchar los chorizos: así conservan mejor sus jugos durante la cocción.
- Darle tiempo al sofrito: cebolla y morrón deben quedar bien tiernos antes de sumar el tomate.
- Cocinar a fuego bajo: una pomarola apurada suele quedar más ácida y menos concentrada.
- Cuidado con la sal: conviene condimentar definitivamente sobre el final.
- Si el tomate está ácido: una pequeña pizca de azúcar puede ayudar a equilibrarlo.
- Prepararlos con anticipación: después de unas horas de reposo, e incluso al día siguiente, los sabores suelen estar todavía más integrados.
- Que no falte el pan: la salsa es una de las grandes protagonistas del plato.

