Receta mediterránea baja en carbohidratos, perfecta para el mediodía
Una propuesta fresca, ligera y de preparación rápida que combina la jugosidad del pollo desmenuzado con la intensidad de la albahaca y el queso feta. Ideal para resolver almuerzos saludables en pocos minutos o para planificar la vianda del día siguiente.
Esta ensalada mediterránea sustituye las pastas tradicionales por cintas de calabacín crudas para lograr un plato bajo en carbohidratos, fresco y altamente hidratante. Su principal ventaja reside en la capacidad del pollo para absorber la untuosidad del pesto verde, logrando un contraste ideal de texturas con el queso feta y los tomates cherrys en un menú saludable que se resuelve en pocos minutos.
Ingredientes necesarios para la preparación
600 g de contramuslos de pollo deshuesados.
80 ml de pesto verde sin azúcares añadidos.
140 g de tomates cherry cortados por la mitad.
110 g de queso feta desmenuzado (o bolitas de queso mozzarella).
350 g de calabacines medianos aptos para espiralizar.
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
El paso a paso en tiempo presente
Se colocan las piezas de pollo en una cazuela mediana, se añade agua fría hasta cubrirlas por completo y se lleva el líquido a ebullición a fuego medio-bajo durante 15 minutos hasta que la carne esté bien cocida.
Se retira el pollo de la olla, se deja templar unos instantes para facilitar su manipulación y se desmenuza finamente con la ayuda de dos tenedores para luego reservarlo en un plato aparte.
Se procesa el vegetal utilizando un espiralizador o se corta en tiras muy delgadas con un pelapapas tradicional, disponiendo los espaguetis de calabacín en un tazón amplio.
Se incorpora el pesto verde al tazón y se mezcla todo con unas pinzas de cocina para asegurar que las tiras vegetales queden cubiertas de manera uniforme con la salsa.
Se añaden la carne desmenuzada, las mitades de tomates cherrys y el queso feta al recipiente principal, revolviendo con suavidad para integrar los componentes sin romper la estructura del queso.
Se finaliza la preparación rociando la ensalada con las cucharadas de aceite de oliva justo antes de servir para aportar brillo y potenciar los aromas mediterráneos.
Cómo conservar el plato y más alternativas
Preparar una tanda grande de esta receta representa una excelente estrategia de organización semanal, ya que el plato potencia su sabor tras reposar en la heladera. Al día siguiente, las tiras de calabacín lucen más suaves debido a la acción del aderezo y el pollo absorbe mejor la humedad.
Si se prefiere evitar el vegetal crudo, basta con saltearlo rápidamente en una sartén con aceite de oliva o cocinarlo en el microondas con una pizca de sal durante 1 minuto.

