PARA HACER EN CASA
Tarta de ricota y manzana: la receta liviana que arrasa en las meriendas caseras
Una tarta dulce a base de ricota y manzana, con opción light, ideal para la merienda o el postre de la semana sin culpa y con pocos ingredientes.
La combinación de ricota y manzana es un clásico de la repostería casera argentina. Se trata de una tarta de ricota y manzana sin masa tradicional, donde la base se arma directamente con la ricota horneada, lo que la vuelve más liviana que las versiones con tapa de harina.
Este postre gana terreno entre quienes buscan opciones dulces con menos calorías, porque admite reemplazar la ricota común por una descremada y el azúcar por edulcorante sin perder consistencia ni sabor.
Ingredientes para la tarta de ricota y manzana
- 1 kg de manzanas verdes
- ½ kg de ricota descremada
- Azúcar o edulcorante a gusto
- 1 cucharada de leche en polvo descremada
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- 3 huevos (2 huevos enteros y 2 claras)
- Esencia de vainilla
- Canela molida (opcional)
La combinación de ricota y manzana es un clásico de la repostería casera argentina.
Paso a paso: cómo hacer la tarta de ricota y manzana
- Procesar o pisar la ricota hasta lograr una textura de miga fina.
- Agregar los huevos, el edulcorante, la leche en polvo, el polvo para hornear, la esencia de vainilla y la canela. Mezclar bien: esta será la base de la tarta.
- Volcar la preparación en una fuente para horno lubricada con rocío vegetal y aplastarla con una espátula hasta que quede compacta.
- Cocinar a fuego moderado durante 15 minutos aproximadamente, hasta que la base tome cuerpo.
- Pelar las manzanas, reservando dos, y rociarlas con limón para que no se oxiden.
- Cortar el resto en cubos y cocinarlos en una cacerola de teflón con un poco de agua a fuego lento hasta formar un puré.
- Cortar en gajos finos las dos manzanas reservadas.
- Sobre la base de ricota ya cocida, distribuir el puré de manzana y encima acomodar los gajos.
- Llevar nuevamente al horno hasta que las manzanas de la superficie se cocinen.
- Dejar enfriar y servir fría.
Los secretos que hacen que esta tarta de ricota y manzana nunca falle
- Versión light: usar ricota descremada y edulcorante en lugar de azúcar reduce considerablemente las calorías sin cambiar la textura final.
- Conservación: se mantiene en la heladera hasta 3 días en un recipiente cerrado, y mejora de sabor de un día para el otro.
- Error común: no aplastar bien la base de ricota antes de cocinarla puede hacer que quede desarmada al cortar la tarta.
- Variante de sabor: sumar un toque extra de canela o ralladura de limón en el puré de manzana potencia el aroma sin agregar calorías.

