Un movil policial llegó a una estación de servicio de Las Vegas tras recibir aviso de que un hombre intentaba estrangular a una mujer mientras una nena trataba de intervenir en el conflicto y apartar al agresor.

Al llegar al lugar, la policía identificó al atacante como Phillip Pitts, de 41 años, quien estaba armado con una pistola. El agente le ordenó que soltara el arma y dejara a la mujer, pero la lucha no se detuvo. En un determinado momento, Pitts apuntó la pistola contra su propia cabeza y le gritó al policía que iba a pegarse un tiro.

El agente David Nesheiwat, mató al agresor y por ello, se encuentra suspendido bajo permiso administrativo.

La pareja tenía una hija de 10 años, que fue testigo de la pelea y la muerte de su padre. Por su parte, La mujer se encuentra en observación luego de recibir un disparo producto de la balacera originada.