Dispositivos que pueden "detectar lo que pensás" están siendo utilizados en industrias y compañías estatales China, con el fin de mejorar la calidad laboral del trabajador y evitar accidentes.

Estos chips fueron elaborados por integrantes del proyecto de monitoreo del cerebro "Neuro Cap" de la Universidad de Ningbo y cuentan con el apoyo gubernamental.

Se trata de pequeños sensores inalámbricos ocultos bajo cascos de seguridad o gorras que monitorizan las ondas de cerebro y envían datos a ordenadores que usan algoritmos de inteligencia artificial para medirlas, y que tienen por objetivo detectar el estado emocional y las actividades mentales de trabajadores.

Los impulsores de esta tecnología sostienen sirve para reducir el estrés mental. 

Además, con estos cambios se busca prevenir accidentes en el trabajo relacionados con la fatiga y la pérdida de concentración, como en el caso de los conductores de trenes de alta velocidad. Si los sensores detectan un maquinista somnoliento, se activa una alarma en la cabina que lo despierta de inmediato.  

Aunque la tecnología también se utiliza en algunos países de Occidente, como Estados Unidos, China es el primer país que ha lanzado el uso masivo de esta tecnología, que se aplica en fábricas, hospitales, transporte público, el ejército y hasta en operaciones militares chinas.