Sucedió en la provincia china de Fujian, donde un bebé de 7 meses casi muere ahogado en una pileta para nenes por el despiste de una de sus cuidadoras, que tardó casi un minuto en percatarse de que el flotador del menor se había dado vuelta.

En las imágenes captadas gracias a las cámaras de seguridad, se ve con claridad como se desarrolló el incidente. El bebé quedó en posición invertida con la cabeza bajo el agua. El pequeño lucha para liberarse del flotador y una vez que lo hace, no logra salir a la superficie.

Una vez rescatado, el menor fue derivado a un centro de salud, donde permanece internado en observación.

El momento del accidente