Twitter es el rey de las anécdotas divertidas e insólitas de todas las redes sociales. Entre sus miles de millones de publicaciones diarias, nunca faltan aquellas historias y episodios que capturan la atención de muchos y que terminan viralizándose por su desopilante contenido.

Un ejemplo de esto ocurrió el martes de esta semana, cuando una chica contó a sus seguidores una hilarante situación que generó más de 158 mil “corazones”, alrededor de 10 mil retweets, y miles de respuestas.

 

La twittera @ContyRizotti relató que dos semanas atrás su novio había iniciado una dieta alimenticia particular por la cual había optado por cambiar la sal “común” por la sal del Himalaya. Esta última es el último grito de la moda en las dietéticas por sus supuestos beneficios diferenciales al momento de incorporarla a la mesa diaria, como el no poseer “gluten” ni “químicos”.

Sin embargo, al probar la nueva adquisición de su casa, la joven contó haberle sentido un “horrible” y también un fuerte “olor a perfume”, despertando la curiosidad de varios. Y es que si bien se sabe que esta sal en particular posee un color rosado muy atractivo y un leve aroma singular, se desconocen críticas específicas acerca de un mal sabor y perfume.

 

En consecuencia, la usuaria indicó que compró una sal común para ella, mientras que su novio seguiría usando la proveniente de las montañas de Pakistán. Pero el verdadero motivo por el cual aquella sal tenía un gusto espantoso no tardó en salir a la luz. Y al respecto, explicó:

“Hoy leyendo el empaque de su sal me di cuenta que es SAL DE BAÑO (Sic). Hace dos semanas que come con esa sal…”, apuntó, y en el siguiente comentario adjuntó una imagen del paquete para justificar su inesperada respuesta.

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