La estrella holandesa de pornografía, Kim Holland, filmó una película triple X en el interior de la iglesia de San José, en Tilburg. La actriz grabó junto a su compañero escenas de sexo explícito dentro de un confesionario y generó polémica. Holland también fue vista teniendo relaciones sexuales en distintos puntos de la ciudad, como un ascensor y un centro comercial. 

El pastor de la iglesia, Jan van Noorwegen, pidió llevar el caso a la Justicia, pero un fiscal aseguró que no existe crimen ya que "la grabación es ofensiva e irrespetuosa, pero no hay crimen a ser castigado".

Luego de la polémica, Kim Holland debió sacar la película de su página web y pidió disculpas a la iglesia.