Se trata de Harry Beswick, de doce años, que sufre del síndrome de Goldenhar, un raro mal que afecta a todo el hemisferio izquierdo del cráneo y la cara. Por esta razón, nació con la nariz deforme, y no tiene ojo ni oreja en ese lado. Es así que utiliza una prótesis para disimularlo.

Su madre, Charlie Beswick, subió una foto junto a él en  Instagram mostrándolo tal cual es. Sin embargo,  Instagram la eliminó ya que el software identificó una anomalía y la calificó como "inapropiada".

La madre la publicó nuevamente comentando, "¿qué ves cuando miras a mi hijo? Veo la sonrisa más hermosa, el corazón maravilloso y el amor más puro. Lamentablemente, algunas personas en Instagram sienten que es demasiado para mirar y han reportado una foto de él (de nuevo)".