Se trata de una mujer identificada como Devendri, de 35 años, que fue mordida por una serpiente cuando juntaba leña en el estado indio de Uttar Pradesh.

Ya en su casa, su marido Mukesh y ella le pidieron ayuda a un encantador de serpientes llamado Murarey, que la aconsejó que se cubriera con estiércol de vaca, porque, de esa forma, neutralizarían el veneno. Así, mientras Mukesh enterraba a su mujer, el encantador de serpientes cantaba sus mantras.

Sin embargo, 75 minutos después de iniciado el procedimiento curativo, la mujer murió al quedarse sin aire bajo los excrementos de vaca.

Mukesh señaló que, en un primer momento, intentaron frenar los efectos del veneno con diferentes medicamentos, como polvo molido, o bien atando una soga alrededor de la muñeca, pero el encantador de serpientes les recomendó cubrirla de excrementos y así lo hicieron. Además, añadió que nunca se le pasó por la cabeza que su mujer fuera a morir.

En la India, donde el ocultismo y la medicina tradicional gozan de buena salud, suelen darse casos similares de consecuencias desafortunadas e incluso mortales cuando la gente decide actuar conforma a las supersticiones y recurre a tratamientos con uso de hierbas antes que a medicamentos modernos