Los usuarios suelen utilizar las redes sociales para contar situaciones de la vida cotidiana y compartirlas con millones de personas en línea que se cuelan en la conversación y dan su opinión al respecto.

Específicamente en Twitter, a través de “me gusta”, comentarios y retuits, los internautas interactúan con los contenidos, formando una red virtual donde muchas veces las experiencias personales quedan sujetas al juicio de desconocidos.

De todas formas, quienes realizan los posteo terminan prestándose a ese juego virtual muchas veces dañino, y pueden quedar expuestos a los llamados “haters” u odiadores de internet, con comentarios despiadados que no tienen reparos a la hora de opinar sobre desconocidos.

 

En este caso, una joven contó a través de un posteo una situación vivida en un boliche con otra chica, que empezó de una forma casual y tuvo un final completamente inesperado. 

Sucedió que encontrándose en medio de un club nocturno “tapado” de gente, la protagonista de esta historia tomó de la cintura a otra joven con el objetivo de circular más cómodamente por el lugar, abarrotado de personas y quedando con poco margen de maniobra.

Según pudo relatar, la chica a quien sujetó no tuvo reparos y la besó intempestivamente: “Pensando en la piba que agarré de la cintura en la fiesta simplemente para pasar porque literal no se podía ni respirar y me dijo ‘Dios, no me agarres así’ y me chapó jajaja quedé maravillada con la situación”, escribió la usuaria @fridaIokah en el post.

La publicación cosechó más de 100.000 “me gusta” y 1.000 comentarios dando su opinión acerca de la inesperada experiencia. Algunos usuarios siguieron la línea de la joven y les pareció una excelente ocurrencia: “Qué suerte tienen algunos la verdad”, “Cosas que no nos van a pasar nunca jajaja”, “Vos pensando que te quería decir un secreto....”, “Cansado de ser espectador y no ser el personaje principal”, “Estuve lenta el fin de semana”, “El poder de agarrar por la cintura”, “Qué maravilla, a mí estas cosas no me pasan”, comentario.

Pero también muchos hombres se quejaron por un supuesto “privilegio” de las mujeres de poder actuar así y no ser penalizados: “Fua yo la agarro así para pasar y tres denuncias por abuso y una perimetral”, “A mí una vez me pasó lo mismo y desperté en la comisaría”, “Con la mala suerte que tengo, hago eso y me ponen una perimetral”, escribieron indignados. Ante este tipo de comentarios, una chica respondió: “Un día los hombres van a entender que no tienen los mismos privilegios que las mujeres. Si una mujer me chapa, me agarra la cintura o lo que sea yo feliz, pero si un hombre llega a tocarme un pelo nos agarramos de las piñas, cerró contundente.

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