En diciembre, los médicos le dijeron a Karen Land que padecía cáncer terminal y que sólo le quedaban pocos meses de vida. Sin embargo, la mujer se curó de manera milagrosa.

Land, una inglesa y madre de cinco hijos, se sentía tan mal que no podía subir escaleras, respirar o hablar sin dificultad. Sus vecinos decidieron juntar dinero para pagar una inmunoterapia y, combinado con el espíritu luchador de Karen, logró vencer la enfermedad.

En mayo la mujer se sometió a un estudio que reveló que la enfermedad había desaparecido y que no había ningún rastro de cáncer. "Es la mejor noticia que podría haber recibido. Estoy oficialmente en remisión. Me siento como un milagro caminante considerando que ya debería haber muerto. Mi médico dice que soy una de las pocas personas que respondieron muy bien al tratamiento", aseguró Land.

Antes de ser diagnosticada, Karen había completado el entrenamiento para su trabajo soñado: ser bombera. Al enterarse de su enfermedad pensó que nunca más iba a poder poner sus nuevas habilidades a prueba, pero eso cambió. “La segunda mejor noticia fue cuando le pregunté al doctor si podía volver a trabajar y me dijo que después de completar la radioterapia y hacer un poco de ejercicio podría volver”, reveló entusiasmada. 

 

"Que me digan que me quedaban meses de vida fue lo más traumático que experimenté. No podía respirar, hablar ni subir escaleras", detalló. 

Ahora la mujer debe someterse a tres semanas de radioterapia para reforzar el tratamiento y realizarse una tomografía cada tres meses.