Un olor nauseabundo salía de manera constante de la vivienda de una pareja en la ciudad rusa de Krasnodar, en el sudoeste del país. Sin embargo, cada vez que los vecinos intentaban averiguar su origen todo derivaba en un escándalo. Finalmente, el hombre y la mujer fueron detenidos y todo el vecindario está estremecido. Nadie puede creer lo que ocurría en esa casa del terror. Fragmentos humanos encontrados en la calle permitieron a los investigadores hallar un teléfono celular con fotos espeluznantes: un hombre posaba junto a un cadáver desmembrado.

De inmediato, la policía averiguó quién era el propietario del móvil y así llegó hasta la vivienda del olor insoportable mezclado con Corvalol, sustancia química que actúa como somnífero, a la que los vecinos nunca habían podido ingresar. “Siempre que queríamos entrar en su habitación, empezaban los gritos salvajes. Natalia es una mujer escandalosa y furiosa, por eso no nos arriesgábamos mucho”, contaron, al describir las reacciones de la misteriosa mujer que vivía en el lugar, junto a su marido.

La policía entró

Pese a su reticencia, las fuerzas de seguridad ingresaron al domicilio de los sospechosos y allí se toparon con un panorama escalofriante: en el congelador tenían siete paquetes con restos humanos congelados y 19 fragmentos de piel, junto a los teléfonos de los muertos, “recetas para disimular el sabor de la carne humana” y fotos y videos de cadáveres en diferentes fases de descuartizamiento.

De inmediato, la mujer y su marido, Dmitri Baksheev, de 35 años, fueron detenidos, no sin antes oponer resistencia. No obstante, al no tener escapatoria, Natalia reconoció su aberrante práctica: las costumbres caníbales habían comenzado en 1999 y, desde entonces, se comieron a unas 30 personas.

Las pruebas los condenan

Respecto del último crimen, las autoridades policiales de Krasnodar detallaron que, luego de que la pareja bebiera alcohol junto a una mujer, el hombre la asesinó. “Después descuartizó el cadáver de la víctima, dejó varios trozos en el lugar del crimen y se llevó otros consigo”, que finalmente fueron encontrados en la habitación.

Hasta el momento, hay pruebas concretas de siete de los crímenes, aunque, en base a su propia confesión, las víctimas serían muchas más. Para definirlo, médicos forenses rusos ya iniciaron el análisis de los restos de carne hechos conserva y mantenidos en la heladera.