Los ladrones más insólitos: dos pingüinos pigmeos de Nueva Zelanda irrumpieron en el local de un vendedor de sushi de la estación más concurrida de Wellington. Efectivos de la policía local llevaron a las pequeñas criaturas a su hábitat natural.

Las autoridades dijeron haber sido informadas durante el fin de semana de la presencia de uno de esos animales en el centro de la ciudad, por lo cual procedieron a devolverlo a las aguas del puerto.

Los plumíferos fueron capturados por las autoridades.

Pero el ave volvió al sitio con un cómplice. Los "vagabundos sin hogar", como los llamaron los investigadores, habían comenzado a anidar en el interior de un puesto de sushi situado en la estación de Wellington, en el corazón de la ciudad.

Fue necesario atraerlos con salmón para capturarlos y enviarlos de nuevo al mar. Las autoridades encargadas de la fauna silvestre también aseguraron el lugar para prevenir la reincidencia de estos inusuales “ladrones”.

Esta especie suele medir aproximadamente 25 centímetros de alto.

Según Jack Mace, director del Departamento de Protección de la Naturaleza, los pájaros que entran en período de reproducción buscan un lugar pequeño y seguro "para abrir su tienda y poner sus huevos".

Para llegar a la estación, la pareja pudo haber tenido que atravesar una autopista, pero es posible, según Mace, que hayan logrado colarse en las tuberías de agua.

De 25 cm de alto, estos pingüinos azules son los más pequeños de su especie. Pesan alrededor de un kilo y se encuentran en peligro de extinción, debido al desarrollo urbano y la pérdida de su hábitat.

Ver más productos

San Jerónimo Ranuzzi, en el recuerdo de la iglesia católica.

La iglesia recuerda hoy a San Jerónimo Ranuzzi

Perón y Evita, una nueva era política en el país

De Perón a Fernández, un país siempre convulsionado

Los feligreses demostraron la devoción por la Virgen en su día (Carlos  Ventura - Diario Crónica)

Ceremonia impregnada de espíritu bergogliano

Ver más productos