Esta situación tuvo lugar en Estados Unidos cuando un hombre cansado de las infidelidades de su esposa decidió sorprenderla infraganti, en momentos en que esta mantenía relaciones sexuales con el mejor amigo de su marido.

Con el teléfono celular en mano, y grabando toda la escena, la víctima de infidelidad ingresó a la vivienda y encontró a su mujer sin ropa sobre el mencionado sujeto y de inmediato comenzó a recriminarle la situación.

Bajo una profunda calma, el hombre le pide el divorcio a su pareja y le menciona a la hija que ambos tienen en común, reprochándole el porque había sucedido esto. En tanto, le dice a su amigo que todo esta bien, porque sabe que es un buena persona.

Por último, deja las llaves, pides disculpas por la interrupción y se va.