El hombre vivía en un pueblo situado al sur de Indonesia y sufría de una gran depresión luego de que su novia lo dejó. Parado sobre el techo, todo hacía pensar que su intención era tirarse al vació, razón por la cual, sus vecinos se acercaron.

Sus amigos del pueblo también subieron al techo para intentar calmarlo y empezaron a persuadirlo para que bajara y evitara lastimarse. En un momento creyeron que iban a lograrlo, pero el sujeto levantó los brazos y comenzó a tantear los cables de luz.

Una vez que tomó cables de alta tensión, se dispararon leves chispazos hasta que finalmente, una descarga eléctrica le atravesó el cuerpo y cayó fulminado al suelo.

A pesar de los intentos por reanimarlo, los médicos no pudieron hacer nada por revivirlo.

Así murió electrocutado