Los implicados en el incidente, que tienen 20 y 30 años según se supo, no se conocían antes de abordar el avión. Sin embargo, según su testimonio, se entendieron a los pocos minutos de entablar conversación.


El resto de pasajeros comentó que los vieron dirigirse al baño y encerrarse en éste, detalle que despertó sospechas en una de las azafatas, que abrió la puerta para confirmar lo que pensaba: la mujer estaba sentada en el inodoro, mientras que el hombre estaba parado con los pantalones desabrochados.

Un testigo captó el momento en que la azafata confronta a ambos. "¿Pondría en peligro sus vacaciones por un ...?", se escucha decir a la azafata en el material.

Tras el incidente, los responsables fueron acomodados en asientos separados, mientras recibieron abucheos y aplausos por parte de los tripulantes.