Un hombre transitaba con su auto por la noche cordobesa, cuando de repente divisó algo que llamó su atención, por lo que decidió llevárselo. No estamos hablando de una golosina en un kiosco y tampoco de un letrero en la calle, sino de un baño químico.

Esta insólita historia ocurrió en la localidad de San Vicente, Córdoba, y comenzó el pasado 25 julio, cuando este muchacho robó la estructura del baño. ¿Cómo lo hizo? Simplemente pasó con su camioneta roja y su suerte de carro, remolque o trailer en la parte de atrás, y como quien no quiere la cosa, lo subió junto con un acompañante y arrancó. Así de simple.

Todo empezó el pasado 25 de julio con el hurto del baño químico.

Sin embargo, aquí no termina esta historia, se pone mejor. Resulta que a la mañana siguiente la cadena local El Doce, publicó las imágenes del hurto en El Show del Lagarto, el programa matutino de dicha señal. En ese momento, un niño, posiblemente desayunando, divisa el video y se da cuenta de una cosa: esa camioneta le resultaba familiar. Por supuesto que le resultaba conocida, ya que era la de su padre, fue él quien se llevó el baño químico.

Al ver la situación, este niño decide contarle a su abuelo, es decir, al papá de su papá, lo que había sucedido. A  pesar de que en el video que fue filmado por las cámaras de seguridad de podía ver la patente del vehículo, las autoridades no habían podido identificar a las autores del hecho.

La devolución se consumó más de una semana después porque "no tuve tiempo".

A pesar de todo, la presión ejercida por parte de la familia para que este hombre devolviera lo robado fue clave para que finalmente termine retornando el baño químico al CPC, quienes tienen que agradecerle al niño que vio las imágenes en la TV y alertó a su abuelo.

La devolución de hizo efectivo recién el pasado lunes 2 de agosto. La demora seguramente fue consecuencia de varios factores pero nuestro protagonista del día, quien pudo ser entrevistado por El Doce, argumentó que no tuvo tiempo.

 “La verdad que estábamos jodiendo y bueno lo levanté porque venía de laburar. Y dije ´oh mirá el baño. Nos hace falta, lo llevemos ´. Lo traje acá y bueno me dijo mi señora que lo devolviera”, comentó el ladrón.

“No sabía cómo hacer así que hablé con el director y me dijo que lo mejor que podía hacer era devolverlo. Decidí ir a dar la cara y hablar con el director y bueno… lo dejé al ahí al ratito nomás”, agregó y finalizó con una simpática frase que seguramente le habrá sacado una sonrisa a más de uno: “Te digo la verdad, fue una picardía”.

Esta es la historia del ladrón arrepentido del baño químico