Murió por 24 minutos por un accidente mientras hacía kayak y volvió a la vida con una terrible lista de predicciones
La mujer sufrió una caída mientras practicaba el deporte acuático, se ahogó y asegura que fue recibida en el cielo, donde le dieron una noticia terrible que, años después, terminó cumpliéndose.
Una mujer sufrió un grave accidente tras caer mientras practicaba kayak, se ahogó y murió por 30 minutos. Tras ser reanimada y volver a la vida, trajo consigo una lista de terribles predicciones que recibió mientras estuvo en el cielo.
La protagonista de esta historia es Mary Neal, una cirujana ortopédica especializada en columna, quien se encontraba en Chile junto a un grupo de amigos cuando ocurrió el dramático episodio.
Todo ocurrió en 1999. La mujer quedó atrapada bajo el agua durante varios minutos y, según su propio relato, permaneció 24 minutos sin oxígeno antes de ser reanimada contra todo pronóstico.
Neal describió la experiencia como la "aventura más maravillosa" de toda su vida. Según contó, durante ese período llegó al cielo y realizó una especie de revisión de los momentos más importantes de su vida.
Cuando le preguntaron si recordaba haber ingresado a otro plano, explicó que, mientras su cuerpo permanecía bajo el agua, sintió que su espíritu se desprendía de él y que era recibido en el más allá.
Al igual que otras personas que aseguran haber atravesado experiencias cercanas a la muerte, sostuvo que no existen palabras suficientes para describir lo que realmente sintió.
Cómo fue la experiencia que Mary Neal vivió en el cielo
Mary Neal contó que, durante su experiencia, fue recibida en el cielo "con tanta alegría y calidez" que sintió que estaba en su propia casa. "Reconozco que no todo el mundo tiene un hogar precioso, pero creo que todos podemos imaginar ese hogar donde nos sentimos plenamente valorados, amados, comprendidos y aceptados, y ese era nuestro hogar. Fue maravilloso", dijo.
Según relató la doctora, luego la guiaron por un sendero hasta una "gran estructura en forma de cúpula". Desde ahí, aseguró que podía observar el río y también verse a sí misma mientras otras personas intentaban reanimarla con maniobras de RCP.
En ese momento, Neal recordó haber comprendido que "realmente estaba muerta", algo que la sorprendió mucho. A pesar de eso, describió la experiencia como un momento de enorme tranquilidad y aseguró: "Tuve una comprensión total de la interconexión de todos nosotros, y de cómo todo importa".
La mujer también afirmó que logró comprender el sentido de muchas cosas y hasta la posibilidad de la existencia de Dios. "Todo lo que hacemos importa, todo lo que decimos importa, cómo amamos a los demás, todo importa, y tuve esta comprensión de cómo funciona todo, de cómo realmente podría existir un Dios", manifestó.
El momento más llamativo llegó cuando le comunicaron que no podía quedarse ahí. Antes de regresar, recibió una especie de misión para cumplir en su vida terrenal. "Me dieron una lista de tareas pendientes que aún tenía que hacer", manifestó.
Cuando durante una entrevista en el programa 100 Huntley le preguntaron si podía revelar qué decía esa lista, Neal fue contundente: "No, la verdad es que me lo preguntan con frecuencia, y algunas de las cosas han sucedido y otras no, todo lo que aparece en esta lista involucra a otras personas, y realmente no me corresponde a mí contar su historia".
La mujer contó la terrible profecía sobre su hijo
Neal explicó que algunas de las situaciones incluidas en aquella lista involucraban directamente a otras personas. Por ese motivo, aseguró que pidió permiso para revelar determinados detalles, pero recibió una respuesta negativa.
La doctora sí decidió hablar sobre la muerte de su hijo porque consideraba que él habría estado de acuerdo, pero aseguró que no hay nada en la lista que ella deseara. "No había nada para lo que me sintiera capacitada. Todo lo que aparecía iba a ser un reto de una forma u otra", dijo.
Respecto de la predicción relacionada con su hijo, dijo: "Me informaron de su inminente muerte y, por supuesto, como cualquier persona racional preguntaría, la pregunta era por qué; todos queremos saber las respuestas al por qué".
"En el momento de mi ahogamiento, él era un niño sano de nueve años. No tenía motivos para creer que iba a morir a una edad tan temprana", indicó la mujer.
La predicción sobre su hijo se cumplió
Diez años después de aquella experiencia, ocurrió uno de los hechos más dolorosos que Neal había mencionado en su relato. Su hijo Willy, de apenas 18 años, murió atropellado por un conductor que estaba distraído con su teléfono.
La tragedia ocurrió justo cuando la doctora estaba terminando la versión definitiva de su primer libro sobre aquella experiencia, un momento que esperaba vivir como una celebración.
Neal pasó varios meses intentando encontrar una explicación científica para todo lo que había experimentado. Buscaba alguna respuesta que le permitiera dejar de lado, especialmente, lo que había escuchado sobre el futuro de su hijo. Sin embargo, aseguró que nunca encontró una explicación que la convenciera.
A pesar del enorme dolor que significó perder a Willy, la doctora encontró algo de consuelo en la idea de que su hijo se encontraba en el cielo y que ahí podía experimentar un amor inconmensurable.

