Murió por unos minutos durante una cirugía, asegura que habló con un "ser divino" y sorprendió a los médicos con su relato
La mujer asegura que aquella experiencia muy cercana a la muerte marcó un antes y un después en su vida y la llevó a tomar una decisión que mantuvo durante años.
Una mujer vivió una experiencia muy cercana a la muerte mientras se sometía a una cirugía de espalda. Las complicaciones hicieron que perdiera el pulso durante varios minutos y, en ese momento, asegura haber tenido un encuentro con un "ser divino".
Esto le ocurrió a Bárbara Bartolome, quien atravesó una laminectomía discal, un procedimiento destinado a aliviar la presión sobre los nervios del dorso. Al abrir los ojos, contó que se vio flotando cerca del techo de la habitación y desde ahí vio cómo los médicos intentaban reanimarla.
Como parte de la preparación para la cirugía, los médicos le realizaron una mielografía, un estudio que utiliza un medio de contraste para observar la médula espinal y detectar posibles lesiones o alteraciones.
Según el relato de Bárbara, durante ese procedimiento un técnico de rayos X apretó sin querer un botón que hizo que la mesa donde estaba acostada se moviera. La mujer sostiene que, a raíz de ese movimiento, el medio de contraste se filtró hacia su cerebro.
Poco antes de desmayarse, empezó a sentirse cada vez más débil. Cuando recuperó la conciencia, relató que podía observar desde "arriba" cómo un cirujano ortopédico, el neurocirujano, dos técnicos de rayos X y una enfermera intentaban salvarle la vida.
El episodio ocurrió en diciembre de 1987, cuando Bárbara tenía 31 años. Hoy, a los 69, todavía recuerda con claridad lo que vivió durante los minutos en los que estuvo sin vida, la figura que asegura haber encontrado y lo que sucedió después de que lograran reanimarla.
La experiencia de Bárbara durante los minutos en los que estuvo sin vida
Después de aquella experiencia, Bárbara, que vive en Santa Bárbara, California, empezó a contar en distintos ámbitos lo que había vivido. "Estaba fuera de mi cuerpo, contemplando toda la escena desde arriba", dijo en diálogo con un portal.
La mujer explicó que, mientras observaba lo que sucedía, dejó de sentir el miedo que había experimentado antes de perder el conocimiento. "Me sentí envuelta en una hermosa manta de amor y aceptación, y me sentí absolutamente maravillosa. Miré hacia abajo, a lo que sucedía; el cirujano estaba dando la alarma de 'código azul'", recordó.
En ese momento, Bárbara comprendió que algo grave había ocurrido. "Con calma dije: 'Si estoy aquí arriba y mi cuerpo está allá abajo, y él está declarando la emergencia, creo que acabo de morir'".
Poco después, aseguró que percibió la presencia de una figura a su lado. Según su relato, sintió una conexión inmediata con ese ser. "Sentí como si fuera Dios. Sentí una aceptación absoluta, un amor y un consuelo absolutos; cuando estaba a mi lado, yo era un ser puro, un espíritu puro", remarcó.
"Fue simplemente increíble. En aquel entonces llevaba 31 años en este mundo, pero sentí que aquello iba mucho más allá", sostuvo.
Bárbara recuerda que llegó a "hablar" con ese ser mientras, al mismo tiempo, podía ver cómo los médicos y las enfermeras intentaban reanimarla.
El momento en que decidió regresar
Mientras el equipo médico realizaba las maniobras para salvarla, Bárbara comenzó a pensar en sus hijos pequeños. Esa preocupación, según contó, fue determinante para que quisiera volver a su cuerpo.
"Decía que necesitaba volver, mientras observaba todo lo que sucedía abajo. Tenían una mascarilla de oxígeno en la cara y alternaban entre eso y compresiones torácicas", relató.
La mujer también recordó el momento en que los médicos intentaban controlar su estado cardíaco. Según su relato, pudo observar cómo su corazón dejaba de latir y escuchó a uno de los cirujanos decir: "Ha pasado demasiado tiempo, va a tener muerte cerebral", antes de que otro médico le golpeara el pecho con el puño.
Bárbara contó que seguía observando todo desde arriba. "Miré mi cuerpo mientras eso sucedía, y observé todo desde arriba, y mi cuerpo se estremeció. No regresé a mi cuerpo, pero desde el techo, mientras miraba hacia abajo, aquel ser me habló", dijo.
Entonces, según explicó, aquella presencia volvió a dirigirse hacia ella y le planteó qué haría si regresaba a su vida.
Con lo que describió como una "voz hermosa", Bárbara recordó distintos momentos de su pasado y llegó a la conclusión de que necesitaba hacer cambios importantes. Entre ellos, terminar su matrimonio y comenzar a darle mayor prioridad a su propia vida y a la de sus hijos.
Finalmente, pidió volver. "En el instante en que lo dije, el cirujano realizó el segundo latido cardíaco y mi corazón volvió a latir", indicó.
Poco después, recuperó la conciencia. Abrió los ojos, volvió a su cuerpo con la máscara de oxígeno puesta y aseguró que "todos estaban asombrados".
El equipo médico primero se concentró en estabilizarla. Bárbara recordó que uno de los cirujanos incluso salió de la habitación, mientras otro se quedó, interesado en escuchar nuevamente lo que ella aseguraba haber vivido.
Al día siguiente, la mujer pudo someterse a la cirugía que estaba programada. Permaneció cuatro días internada y, según contó, durante ese tiempo nadie quiso hablar demasiado sobre su experiencia.
La promesa que cambió su vida
Bárbara quedó convencida de que aquello había sido real. Sostuvo que nunca había consumido drogas y que tampoco tenía antecedentes de alucinaciones, por lo que consideraba que lo que había experimentado no podía explicarse de esa manera.
"Cada vez que lo pensaba, me parecía tan real como cuando sucedió. Ahora, si cerrara los ojos, vería dónde estaba la mesa, dónde estaban las personas, podría ver toda la habitación", manifestó.
Durante 12 años decidió guardar silencio porque sentía que nadie podía aceptar su relato. Con el tiempo, sin embargo, empezó a cumplir la promesa que, según contó, había hecho durante aquella experiencia.
Bárbara terminó su matrimonio y crió sola a su hijo y a su hija. Después también decidió pensar en qué esperaba de una futura pareja. Escribió una lista con las cualidades que buscaba en un hombre y, tiempo después, conoció a Victor, quien se convirtió en su actual esposo.
Más de tres décadas después, Victor sigue respaldando el relato de su pareja y la acompaña en su decisión de hablar públicamente sobre lo que pasó.
La mujer cree que lo que vivió tuvo un propósito en su vida y que la ayudó a tomar decisiones que, de otro modo, quizás no habría tomado.
Qué cree Bárbara sobre la vida después de la muerte
Con los años, la experiencia también modificó su manera de entender la muerte. Bárbara sostiene que, después de morir, las personas no son juzgadas de la manera tradicional.
"No creo que seamos juzgados por nadie después de la muerte, sino que vemos una revisión de nuestra vida y observamos nuestras acciones y relaciones con los demás, y vemos tanto las positivas como las negativas. Siento que estamos aquí para 'cultivar nuestra alma', y nuestras elecciones y experiencias aquí lo hacen posible", dijo.
También cree en la reencarnación y considera que las personas pueden regresar al mundo para "experimentar vidas y vivencias alternativas". "No creo que vayamos al cielo ni al infierno, sino que regresamos a casa, de donde venimos", expuso como resumen de su experiencia.
Para Bárbara, la figura que encontró durante aquellos minutos puede recibir distintos nombres. "Podemos llamar al ser que estuvo conmigo durante mi experiencia cercana a la muerte Dios, Buda, Creador o cualquier otro nombre; a él no le importa. Pero sí desea que la gente desarrolle una conexión y una relación cercana directamente con él, en lugar de con la religión organizada", cerró.

