Pocos son los casos en que un famoso muy famoso sea también tan querido por absolutamente todos los que lo conocieron, en persona, y a través de la pantalla y sus trabajos actorales.

Carlos Calvo murió a los 67 años, tras diez años de lucha con una salud que le era esquiva.

Carlín, como era llamado por todos, se encontraba internado en un centro de alta complejidad debido a que su estado se agravó por los diferentes cuadros de ACV que tuvo durante su vida. El primero fue en 1999 y el segundo en 2010.

El querido actor llevaba más de una década alejado del mundo artístico y en los últimos años dependía de la asistencia de personal especializado durante las 24 horas para poder movilizarse y atender sus necesidades básicas. Tenía un deterioro cognitivo que a veces le impedía reconocer a sus familiares. "Hay días mejores que otros" admitían hace poco desde su entorno.

Mirá el informe especial de "Las nuevas tragedias de los famosos".

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