Wanda Nara anució su separación de Mauro Icardi y estalló el escándalo. Por un lado, por la noticia en si, después de varios de relación y una familia formada y establecida. Y, por el otro, por los condimentos que incluyó la ruptura, por los que hoy la empresaria ya no luce el anillo de casada. 

Wanda dejó de seguir en redes sociales al jugador de fútbol del PSG y, al mismo tiempo, a la China Suárez a quien apuntó, sin filtro, con un duro mensaje al que le adjudicó haber roto otra familia. Lo que del domingo a las cuatro de la tarde, cuando en e mundo virtual se impuso la inesperada revelación hasta la actualidad, se convirtió en tema nacional. 

Y, con el correr de las horas, se fueron ocnociendo escabrosos datos que justificarían por qué Nara ya le pidió a su abogada, Ana Rosenfeld, iniciar los trámites de divorcio, aunque Mauro no esté deacuerdo con la decisión y quiera reconquistar su amor. 

Las pruebas del delito: qué encontró Wanda en el celu de Icardi 

Wanda encontró en el celular de Icardi mensajes que intercambiaba, se dice desde hace siete meses, con la China Suárez quien, en los inicios de esa comunicación por Instagram, todavía estaba en pareja con benjamín Vicuña, y con un bebé de meses, en crecimiento. 

A través del teléfono móvil de su marido, Nara confirmó lo que hasta entonces para ella era una sospecha: la tración. Entre el depotista y la actriz intercambiaban conversaciones que pasaron por WhatsApp y terminaron en Telegram, la app asociada a la "trampa". 

 

En los idas y vuelta de forma casi cotidiana, la China e Icardi hablaban de temas privados y compartían videollamadas que incluían contenido erótico. Furiosa con la sitaución, lWanda armó las valijas y empezó un nuevo capítulo de su historia de vida que le hizo revivir lo que, en su momento, pasó con su ex pareja, Maxi López, quien también le fue infiel.