RECLAMO

Bronca vecinal: un barrio de San Miguel lleva una semana sin agua y el municipio les pidió que hagan una "vaquita"

Aunque pagan las tasas municipales, aseguran que desde la comuna les dijeron que junten la plata entre ellos para comprar uno nuevo.

Un barrio de la localidad bonaerense de San Miguel lleva una semana sin agua potable después de que se rompiera el tanque comunitario que abastece a decenas de familias. Lejos de recibir asistencia, los vecinos denuncian que desde el municipio les sugirieron una salida tan insólita como indignante: que armen una "vaquita" entre ellos para costear la compra e instalación de un tanque nuevo.

El pedido choca de frente con la propia normativa oficial. Según figura en la página de la Municipalidad de San Miguel, la Secretaría de Obras y Servicios Concesionados tiene entre sus funciones operar y mantener los tanques comunitarios para garantizar el acceso al agua potable en zonas vulnerables. "Es contradictorio que ahora le pidan a la gente que se haga cargo", remarcaron desde el piso de Crónica TV, donde se difundió el reclamo.

No es la primera vez que los frentistas ponen plata de su bolsillo. El tanque data de 1983 y, ante la inacción estatal, los propios vecinos ya lo reemplazaron en dos oportunidades y hasta costearon la elevación de la base. "Este tanque está desde el año 83. Ya lo cambiamos y la base la hicimos más alta juntando plata entre todos", contó Diego, uno de los damnificados.

A la falta de suministro se suma el peligro en la vía pública. El colapso de la estructura generó fuertes pérdidas de agua que inundaron las calles -bautizadas con ironía como "las cataratas de San Miguel"- y representan un riesgo directo para chicos y adultos mayores, agravado por la cercanía del cableado eléctrico.

El problema de fondo es que el barrio no tiene tendido formal de agua corriente. Quienes no cuentan con una perforación particular dependen al 100% de este tanque para beber, cocinar y lavarse, y hoy se abastecen como pueden, con baldes y botellas, gracias a la solidaridad entre vecinos. "Mucha gente que no tiene perforación propia está sufriendo porque no tiene agua para bañarse, y depende de que un vecino le alcance un balde", describió Diego.

La bronca crece porque, aunque nunca les tendieron la red, cumplen con sus obligaciones. Los vecinos confirmaron que pagan en tiempo y forma el ABL, el alumbrado, el barrido y la tasa municipal, además del servicio eléctrico. "No pagan la tarifa de agua porque nunca les hicieron la red ni la conexión formal", aclararon desde el piso. El reclamo, por ahora, sigue sin respuesta: "Necesitamos que arreglen o cambien el tanque porque la base está podrida", cerró Diego.

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