Saborido y la "interna" de las IA: "ChatGPT y Claude hablaron muy mal de Gemini, se están peronizando"
En Cara a Cara, el humorista contó cómo cruza las respuestas de los distintos modelos y, detrás de la humorada, advirtió por el reemplazo de trabajadores: "En vez de cuatro tipos pongo un clark".
El humorista y productor Pedro Saborido pasó por Cara a Cara y dejó una charla más ensayística que de coyuntura, en la que repasó su vínculo con la inteligencia artificial, reivindicó la vida de barrio y la comunidad organizada, y hasta se metió con un tema que, para él, la sociedad esquiva: la muerte.
La "interna" de las IA y el reparo por el trabajo
Saborido contó que usa las herramientas de inteligencia artificial en su rutina, aunque con límites y sin demasiada solemnidad. "Me llevo muy bien con la inteligencia artificial... hasta que me asesine. No la uso para escribir porque es muy mediocre. La uso para corregir, para buscar datos y para comparar datos", explicó.
Ahí apareció el pasaje más celebrado: el humorista dijo que pone a competir a los distintos modelos entre sí. "Las comparo: le cargo la misma pregunta a todas y las cruzo. Digo: 'Mirá lo que dice Claude, mirá lo que dice ChatGPT, mirá lo que dice Gemini'. El otro día ChatGPT y Claude hablaron muy mal de Gemini, de verdad. Se están peronizando, tienen una interna hermosa", lanzó entre risas.
Pero detrás del chiste, Saborido marcó su preocupación de fondo. "Lo que me preocupa es el tema del laburo y la seguridad. El problema de la tecnología es que tiene una parte fantástica que ayuda a un mejor vivir, pero en un momento es: 'Che, bueno, en vez de cuatro tipos acá pongo un clark'. Me preocupa que no tengamos la capacidad de generar trabajo a partir de entender un hecho solidario y no simplemente por una cuestión de eficiencia", advirtió.
Para graficarlo, recurrió a dos citas que, dijo, cambiaron de sentido con los años. "Me gusta pensar en Henry Ford cuando decía: 'Yo le pago bien a los tipos para que me compren autos'. Y veo lo de Leonardo Favio cuando decía: 'No se puede ser feliz estando solo'. Yo siempre lo sentí como un mandato y después me di cuenta de que era una advertencia".
La comunidad organizada y los clubes de barrio
De esa idea de la advertencia, Saborido derivó hacia su reivindicación del tejido social. "La comunidad organizada no es simplemente un mandato o algo que se le ocurre a alguien: es una advertencia, es la nave con la que vas a salir a vivir", planteó, y puso como ejemplo el diseño de los clubes de barrio.
"Cuando ves a Perón hablando de los clubes de barrio, el tipo hace un diseño donde dice que es para que 'la juventud, en sus naturales excesos, encuentre un lugar'. Es decir: en vez de que se estén poniendo en pedo y agarrándose a piñas en la calle, que si lo hacen, lo hagan adentro del club, que en un momento van a tener control", describió.
En esa línea, defendió el mutualismo como una forma de conveniencia colectiva antes que como un dogma. "Me gusta pensar en un egoísmo donde la colaboración, el mutualismo y la cooperación son egoísmos inteligentes: en algún momento vos me vas a necesitar a mí y yo te voy a necesitar a vos. Es eso", resumió.
Hablar de la muerte y de Dios
Sobre el final, el humorista cuestionó que las charlas cotidianas hayan perdido densidad y que la sociedad evite los temas trascendentales. "A la gente no le gusta hablar de Dios. ¿Por qué no se habla mucho? Porque se habla más de fútbol o de enfermedades. A mí me gusta esta cosa de decir: nos juntamos los jueves a hablar de Dios, de la mortalidad, de la muerte, traemos escritos y los compartimos", contó.
Y cerró con una defensa de esas conversaciones: "¡Es divertido, la muerte es lo más importante que te va a pasar! ¿Cómo no vas a hablar de la muerte? Está bárbaro hablar de fútbol, pero juntémonos a hablar de Dios. Me parece que es el momento donde nos podemos permitir ampliar el mundo".

