Es de esas actuaciones que perduran en el tiempo y que se convierten en hitos. El protagonista fue ni más ni menos que Hernán Castellano, que se convirtió en héroe en La Bombonera al atajar dos penales y resistir el 0-0 con el que Gimnasia de Jujuy sorprendía al Boca del Bambino Veira.

Lo del Rifle no fue casualidad: en 1996 le había atajado un penal a Diego Armando Maradona en el Gigante de Arroyito, aunque el Xeneize se terminó llevando la victoria por 1-0. Ese fue el primer hito del arquero surgido de la cantera canalla.

Pero dos años después un 27 de marzo de 1998, Castellano le agregó una página más a su faceta de atajador de penales. Esa noche, el arquero se lució en el primer tiempo al atajarle, a los 20 minutos, el tiro desde los 12 pasos a un Diego Latorre que era cada vez más resistido por los hinchas de Boca.

El Rifle se convirtió en una verdadera pesadilla para Boca.

Y esto no fue todo, porque a los 10 de la segunda etapa, otra vez el Xeneize tuvo la chance de abrir el marcador y fue Aníbal Matellán el que tomó la responsabilidad ante el Rifle. Y, otra vez, fue el arquero del humilde Lobo jujeño en que se hizo gigante en el arco y atajó un nuevo penal.

"Atajar dos penales en la Bombonera es como un sueño. Haberle tapado uno a Maradona cuando jugaba en Central también fue increíble, pero como en esa oportunidad habíamos perdido, lo de la Bombonera lo disfruto mucho más", contó Castellano un tiempo después.

Recordá la noche mágica de Castellano

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