Fue el último que marcó un gol para San Lorenzo (en el 1-1 ante Temperley, por Copa Argentina) y se lo extraña horrores. Por eso es que Nicolás Blandi este lunes intensificó su recuperación, con el único objetivo de volver a jugar el domingo, nada menos que frente a Huracán.

La lesión en su rodilla derecha lo marginó ya de tres cotejos, en los cuales el Ciclón casualmente no marcó goles (0-1 con Talleres, 0-0 con Vélez y 0-2 con Atlético Tucumán).

Jorge Almirón es optimista en cuanto a las chances de contar con él, aunque el cuerpo médico aún duda sobre si darle el alta o no. Por eso, el DT lo esperará hasta último momento.

Por lo pronto, Blandi se entrenó diferenciado junto a otro lesionado, Pablo Mouche, que sólo hizo kinesiología y ya está descartado. Los que fueron titulares el domingo frente al Decano completaron un trabajo regenerativo y el resto hizo fútbol en espacios reducidos. El plantel fue licenciado y recién mañana a primera hora retomará las prácticas.

Lo que viene

Más allá de la urgencia de un triunfo en el clásico, en el Ciclón ya piensan a futuro, pues en 2019 hay Libertadores y la idea es rearmar el plantel. Almirón, de hecho, ya tendría casi definida la lista de quiénes no serán tenidos en cuenta, y aparentemente la nómina es larga.

Además, evalúa los puestos a reforzar y, en ese sentido, ya le dijo a los dirigentes que hagan un intento por Lautaro Acosta, aunque será muy difícil que deje Lanús.

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