Mucho espacio se le está dedicando a la última vez que se enfrentaron River y Racing. El duelo de la Libertadores, que culminó con triunfo Millonario 3-0, fue clave para ambos, porque el local terminó el año dando la vuelta en la Copa, y la Academia enderezó el rumbo en la Superliga, pero esa noche fue fatídica. Además de haber jugado muy mal, todo terminó en un escándalo con dos protagonistas que el domingo, seguramente volverán a verse las caras. Ricardo Centurión y Enzo Pérez.

El mediocampista de River, en el momento de ser reemplazado, buscó al de Racing y le dijo "algo", que provocó la reacción de Centu. "Pisala ahora, cagón...", televisión mediante, se leyó en los labios de Pérez. Y Centurión, totalmente desencajado, se le fue el humo, lo corrió, le arrojó un par de patadas, Enzo Pérez salió corriendo saltando carteles de publicidad, y en medio de un "todos contra todos", ambos fueron expulsados.

Cuando Centurión se iba, los hinchas de River lo insultaban y el mediocampista de Racing les dedicó un par de gestos: hizo el "4" con los dedos y con su mano derecha, "la banda horizontal". Les estaba recordando que cuando jugaba en Boca, le había marcado un gol en el 4-2 del Xeneize.

El gesto cayó muy mal en los hinchas de Racing, que no toleraron que en medio de una eliminación, Centurión se hiciera la camiseta de Boca. Por eso, al partido siguiente, hubo silbidos para él en el Cilindro. Y ni siquiera ingresó, porque Coudet lo dejó en el banco de suplentes contra Central.

Los ojos estarán puestos en ellos el domingo. Habrá que ver qué pasa en el saludo inicial y en algún cruce, que seguramente se dará durante el partido. Para Centurión será la posibilidad de la "revancha", pero desde lo futbolístico. Racing lo necesita, porque es el jugador más desequilibrante. Deberá soportar un ambiente hostil, nadie lo duda. Pero tiene en sus pies (y en su cabeza), la enorme chance de dejar atrás esa noche nefasta...

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