En el fútbol no existe una situación más angustiante que llegar a una definición y depender de terceros. Chicago estuvo físicamente en Adrogué (visitó a Brown), pero la radio sintonizó diales de Junín y Bajo Núñez, considerando que la única posibilidad de ascender de manera directa era ganar su partido y esperar que Sarmiento (recibió a Brown de Madryn) y Arsenal (visitó a Defensores de Belgrano) tropiecen. Sin embargo, ocupó demasiadas energías pensando en cuestiones ajenas y se olvidó de hacer su trabajo, ya que perdió 2 a 1 ante el Tricolor, con el agravante de que sus dos competidores sumaron de a tres. De esta manera, el Torito perdió la primera chance de subir a la máxima categoría del fútbol argentino, mientras que Brown mantiene la esperanza de jugar el Reducido hasta que, en horas de la noche, Mitre reciba a Almagro

Todo fue felicidad en Adrogué para el Tricolor (Carlos Ventura).

Chicago no había podido ganar en sus últimas tres presentaciones fuera de Mataderos. Por eso emprendió su excursión a Adrogué con ciertos temores, no sólo por esa pequeña racha adversa, sino porque el local también tenía la obligación de imponerse para soñar con el octogonal. Ese cúmulo de necesidades le dio dramatismo y emoción a un trámite atractivo, que después de un primer tiempo sin desniveles brindó un complemento para el infarto. Es que a los 16 minutos de la segunda parte, Nicolás Benegas abrió la cuenta a favor de los dirigidos por Pablo Vico, que tuvieron varias posibilidades para liquidarlo.

Sin embargo no lo hicieron y debieron sufrir porque, pasando la media hora de juego, Nicolás Franco le puso suspenso al desarrollo al alcanzar una igualdad que no le servía a ninguno, por lo que se vivió un último cuarto de hora de ida y vuelta. En ese contexto, la visita se fue enterando que los resultados en las otras canchas no eran los esperados y se cayó anímicamente, situación que aprovechó el dueño de casa para lograr el triunfo prácticamente en la última bola del partido, ya que a los 44 minutos Lucas Campana, de cabeza, estableció el 2-1 definitivo.

Los del Torito no lo pueden creer (Carlos Ventura).

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