En el mundo del fútbol, muchos piensan que cuando un jugador alcanza la gloria permanecerá allí por mucho tiempo y que "salvará su carrera". Sin embargo, no siempre ocurre esto y hay cientos de casos en los que no pudieron cumplir su sueño de "vivir del deporte". Y Pablo Jerez está viviendo una situación muy delicada. El lateral que fue campeón del mundo con Boca actualmente se encuentra en Midland atravesando un momento tenso por la salud de su hija.

Todo comenzó con su nacimiento hace 15 años. Zoe padeció de bebé muchas enfermedades que le produjeron un cuadro de hidrocefalia, motivo por el cual necesita tener sí o sí una obra social para solventar los gastos. Con poco tiempo para seguir siendo fútbolista, Jerez se desespera ya que no puede mantener a su familia.

"En 2004 me pasó algo muy grave, nació mi hija con muchísimos problemas. Tuvo meningitis, le produjo hidrocefalia y una gran infección. No dije nada en el club, estaba en un buen momento pero mi cabeza no estaba en orden y fui decayendo. De a poco me fui excluyendo. Nos dijeron que iba a quedar postrada en una cama, en estado vegetativo. Llegué a un nivel de desesperación que recurrí hasta a los brujos", comenzó a contar el defensor en dialogo con TyC Sports.

“Nos dijeron que iba a quedar postrada en una cama, en estado vegetativo. Llegué a un nivel de desesperación que recurrí hasta a los brujos”,  expresó Jerez, quien tuvo que vender sus camisetas para juntar: “Un día estaba mirando una nota de Licha López y dijo que no quería que las camisetas se les apolillaran. Fue el envión que necesitaba, no me quedó otra que venderlas”.

Jerez comenzó su carrera en Boca en 2000 y después de cinco años se fue a Colón, en el que estuvo hasta 2008. Luego, siguió su carrera por TigreHuracán, Olimpo, Camioneros, San Martín de BurzacoDeportivo Merlo y, ahora, se encuentra en Midland.

No tengo un oficio, una formación. La última vez trabajé con un remis, en un auto que me prestaban.También es eso. Por eso quiero pregonar esto en los jóvenes, uno nunca sabe que te puede pasar

Al acercarse la posibilidad de abandonar la actividad, surge una gran preocupación para el defensor: “Estoy al borde del retiro y el gremio solo acapara a los futbolistas activos. Se nos va a venir una jodida”. Y agregó: “Estamos viendo la posibilidad de seguir involucrados a alguna obra social, pero es difícil porque no la toman a Zoe, tiene de base muchísimos problemas".

“Después de tres años de tanta lucha pudimos conseguir su pensión, más que nada era eso, si yo ahora en junio no consigo club tener su obra social del Estado para apaciguar los gastos de los remedios”, cerró.

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