Ni el claro triunfo lo dejó totalmente conforme al entrenador de River Marcelo Gallardo, quien no solo reconoció que a veces no puede "controlar" sus actitudes, luego de los exabruptos de los últimos días en la competencia local y la vuelta al triunfo de anoche por Copa Argentina ante Barracas Central, además de quejarse del arbitraje.


"La verdad que necesitábamos un partido así para recuperar confianza en nuestro juego y después de algunos golpes duros es preciso recuperarse rápido. Y también creo que el equipo hizo un buen partido pese al árbitro, Andrés Merlos", disparó el "Muñeco".

"Pero a nosotros las mitades de año nos hacen bien, aunque esta vez sucedió todo lo contrario, porque hicimos una buena primera parte de Libertadores y en el partido de octavos con Vélez nos caímos", reflexionó.

Sobre los exabruptos que lanzó sobre el árbitro Nicolás Lamolina en el encuentro del pasado domingo ante Godoy Cruz por la Liga Profesional, el "Muñeco" ensayó una leve autocrítica. "Estos días que pasaron estaba como se me vio, porque mis actitudes a veces puedo controlarlas y otras no. Y cometo errores como todos, pero a veces la serenidad se me va porque es normal, porque lo vivo así. Pero después me corrijo porque sé el lugar que ocupo y donde estoy, Pero esto es fútbol y en un país como Argentina a veces es lógico perder la calma", reconoció.


"Ahora estamos en otro proceso de reconstrucción del equipo, porque no es sencillo salir de golpes tan duros como el que sufrimos nosotros, y a veces se tarda más de lo deseado en conseguirlo", concluyó.

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