Gimnasia llegó al duelo con Atlético Tucumán con una leve chance de ser finalista del Grupo B de la Zona Campeón, para lo cual debía vencer al Decano y esperar que Banfield y Talleres no sumaran de a tres. Sin embargo, la derrota por 1 a 0 echó por tierra su ilusión.

El primer tiempo fue todo de Gimnasia, pero no se pudo ir al descanso en ventaja por una sola razón: Cristian Lucchetti. A los 10 minutos, el Lobo tuvo su primera chance, pero Eric Ramírez desvió su remate frente al arco, luego de un preciso centro de Matías García desde la izquierda.

El Decano nunca le pudo encontrar la vuelta al partido y sufría con cada avance del equipo dirigido por Messera y Martini.

La etapa inicial estaba llegando a su fin en el mismo instante que el Laucha Lucchetti comenzaba a agigantar su figura. A los 42 minutos, el arquero salvó dos veces su arco en una misma jugada. Primero, con el pie ante un cabezazo de Alemán y, en el rebote, frente a la arremetida de Víctor Ayala.

Pero esa no iba a ser su única doble atajada, ya que cuatro minutos después, volvió a lucirse repetidamente ante dos intentos del Chelo Weigandt. Así, por culpa o mérito de Lucchetti, se fueron al descanso sin abrir el marcador.

En el entretiempo, el Ruso Zielinski ordenó tres cambios y Atlético Tucumán salió a jugar el complemento con otra actitud. Y a los 17 tuvo su premio, a través de una media vuelta de Marcelo Ortiz dentro del área.

A partir de ese instante, Gimnasia fue pura desesperación y no pudo hacer nada ante la excelente noche de Lucchetti.

 

Comentarios