Transpiró más de la cuenta, necesitó de los penales para avanzar, pero sin embargo terminó con una sonrisa en su rostro. Estamos hablando de Godoy Cruz, que hizo todo el desgaste necesario para quedarse con el triunfo en tiempo regular contra Patronato, se tuvo que "conformar" con el empate 1-1 y recién en la definición desde los doce pasos pudo alegrar a sus hinchas y transformarse en el rival de Boca en los octavos de final de la Copa de la Superliga.

De principio a fin, el elenco mendocino fue el dueño y el gran protagonista del partido. Y fue por eso que, a los 11, abrió el marcador por intermedio de un cabezazo de Diego Viera. La fiesta, hasta ahí, era toda tombina. Pero con el correr de los minutos, la falta de puntería y una muy sólida actuación de Federico Costa, quien hizo olvidar a Sebastián Bértoli y salvó a los paranaenses en más de una oportunidad, hicieron que el resultado no se modificara.

Todos abrazan a Viera, autor del 1-0 (prensa Godoy Cruz).

En el complemento, la ley del ex volvió a decir presente cuando Gabriel Avalos, a los 11, puso el 1-1 definitivo gracias, una vez más, a las atajadas de Costa.

Con el empate en el marcador, el rival del Xeneize se definió en la tanda de los penales. Y recién el último pateador (luego de una seguidilla perfecta y con grandes definiciones) lo atajó Ramírez (a Berterame) y así el hincha de Godoy Cruz pudo festejar el pase a la siguiente ronda del torneo nacional.

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