En un clásico de vuelo bajo, River se terminó llevando un triunfo importante del Libertadores de América. En un contexto parejo, en el cual ninguno de los dos logró mostrar una idea futbolística clara, el Millonario logró encontrar el gol sobre el final del partido para quedarse con la victoria por la mínima diferencia gracias a un gol de Matías Suárez.

Si bien el resultado es positivo, el equipo de Marcelo Gallardo sabe que aún está en deuda desde lo futbolístico. Por su parte, el Rojo no pudo festejar en lo que fue el inicio del tercer ciclo de Julio César Falcioni y sigue en los últimos puestos del campeonato.


Muy poco ocurrió a lo largo de los primeros 45 minutos. El elenco de Núñez tuvo una llegada clara en el inicio con una volea de Pablo Solari bien contenida por Milton Álvarez y ya en el tramo final Palavecino probó de media distancia con un disparo que pasó cerca del ángulo.

El Diablo Rojo, en tanto, tuvo la apertura del marcador con una muy buena jugada asociada por derecha que terminó en disparo de Leandro Benegas al lado poste derecho de Armani. Luego Alan Soñora tuvo la suya con un cabezazo bien despejado por el Pulpo.


Con el correr de los minutos, River fue siendo mucho más protagonista en el terreno, pero sin ser arrollador. Independiente no encontró el juego que había tenido durante el primer tiempo y más allá de alguna jugada puntual, no inquietó al arquero del Millo.


A todo esto, a los 17 se dio una polémica: Barreto le dio un manotazo en el rostro a Borja dentro del área y todo el banco visitante reclamó penal. Rapallini acudió al VAR para revisar la acción, pero terminó sin sancionar nada.

Después de esa acción, la Banda siguió buscando con más corazón que fútbol, aunque todo hacía parecer que el partido finalizaría con el marcador en silencio. Sin embargo, la única emoción de la tarde en Avellaneda terminó llegando recién sobre el final.


Fue a los 46 minutos cuando el Millo pudo inclinar la balanza. Matías Suárez capturó un remate de Zuculini que se desvió en un hombre del Rojo para luego definir contra un palo y colocar el 1-0. El árbitro nuevamente debió esperar la confirmación desde el VAR ya que el cordobés estaba casi en la misma línea del último hombre, pero terminó recibiendo la convalidación del tanto.

Pura decepción en los de Falcioni. La gente llenó el estadio después de mucho tiempo y se fue triste.

Así River, sin brillar, se quedó con un triunfo importante que sirve para levantar los ánimos y empezar a pensar en cambiar la cara desde el juego. Para Independiente, en tanto, un golpe que tendrán que asimilar rápido para encaminar el rumbo bajo la tutela del Emperador.

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