En los últimos campeonatos, la Superliga trató de recuperar al público visitante de manera paulatina. Escogió algunos encuentros para hacer "pruebas pilotos" con la intención de demostrar que el fútbol puede contar nuevamente con ambas parcialidades y, al parecer, esa metodología seguirá vigente en el segundo semestre del año.

Sin ir más lejos, Arsenal-Banfield es uno de los duelos designados para albergar a las dos hinchadas, determinación que provoca satisfacción en el Taladro.

Hace varios días, los dirigentes de las dos instituciones se contactaron para buscar un acuerdo. En Sarandí consideran que es una buena oportunidad para obtener un ingreso económico extra y en Banfield entienden que los socios podrían disfrutar -especialmente- por la cercanía de los estadios.

Y después de esa charla elevaron el pedido a las altas esferas, que quedaron en contestar: en ese contexto, ayer surgió el primer visto bueno al darse a conocer que los organismos de seguridad levantaron el pulgar para controlar al Viaducto

No baja la persiana

Si bien está conforme con las nuevas caras, Hernán Crespo quiere un refuerzo más. El mediocampo o la zona ofensiva son las zonas escogidas por el técnico, que insiste por el arribo de Enrique Triverio.

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