En el fútbol, las definiciones suelen generar algunas suspicacias. Más aún si uno de los equipos involucrados es mirado de reojo, tal como le ocurrió a Barracas Central en la corriente temporada por fallos arbitrales polémicos y por su relación con Claudio Tapia, presidente de la AFA.

En la última fecha el "Guapo" viajó a Campana y le ganó a Villa Dálmine para asegurarse ser campeón de su zona y jugar la final con Tigre, ganador de la otra. Sin embargo, el encuentro aparece bajo sospechas: se sospechaba de que el "viola" había ido para atrás, con el agravante que ahora están siendo seguidos por la Justicia.

Según confirmó Ricardo Caruso Lombardi en TN, el encuentro dejó de ser un tema instalado solamente en el fútbol y un Juez se involucró para saber bien qué ocurrió. Y según confirmó, los teléfonos de los jugadores de Dálmine están siendo investigados para conocer si hubo mensajes o llamadas para confirmar el soborno.

Vale destacar que algunas casas de apuestas no pagaron dicho encuentro por considerarlo "arreglado", con el atenuante que José "Pepe" Basualdo, quien está metido en la política del club de Campana y sueña con crear una lista opositora, hizo una grave afirmación hace pocos días: "Me enteré de todo. Hubo una votación entre jugadores para determinar quién iba para adelante y quién para atrás. Insólito. Muy grave todo lo que me llegó. Muy grave la situación. Lo que algo se olfateaba en el ambiente, si es realmente todo como se dice y como salió la verdad es que es muy lamentable que mi equipo esté involucrado en esta situación. Yo creo que hay que echarlos".

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