Se terminó la agonía para Los Andes. Es cierto que contaba con chances de permanecer en la B Nacional, aunque la derrota de la fecha pasada ante Chacarita generó sensaciones de resignación. Y eso quedó de manifiesto en la presentación de este sábado, que debía ganarle a Morón y esperar por una derrota de Quilmes (o que cayeran ambos). En definitiva, nada de lo que ocurrió y el Milrayitas volverá a jugar en la Primera B luego de cinco años. Para el Gallo, que hace dos fechas había revoleado la calculadora, un elegante cierre después de tanto sufrimiento: tercer triunfo consecutivo, con un hat-trick de su ídolo Damián Akerman, quien está más vigente que nunca.

Akerman, el goleador del Gallo (Télam).

Las ideas para buscar el resultado que necesitaba nunca estuvieron claras en la visita. De hecho en los primeros 45 minutos generó poco y nada y para colmo de males, desde el estadio Centenario no llegaban las mejores noticias: Quilmes empezaba a hacer lo suyo para quedarse en la categoría. 

Perdido por perdido, al equipo de Juan Carlos Kopriva no le quedó más que ir por todo. Y en el inicio del complemento evidenció un cambio de actitud, aunque todo duró hasta el ingreso de Akerman. El goleador histórico del Gallo, en una de las primeras pelota que tocó, armó una pared con Nicolás Ramírez y corrió para definir con mucha clase ante la salida de Requena. Golazo del 9 y festejo de cara a la platea, dejando en claro lo que necesitaba ese gol luego de ciertos rumores en cuanto a su continuidad en el club (en junio se le vence el contrato).

Pura decepción en los rostros de todo Los Andes (Télam)

De ahí en adelante, el partido quedó totalmente terminado. Los Andes sintió el golpe, además de seguir recibiendo pésimas noticias desde Quilmes. El que no se relajó fue Akerman, que instantes antes de la media hora volvió a recibir de Ramírez, justamente ex jugador de Los Andes, para definir con el arco a su merced. Para redondear una tarde brillante, el delantero cambió triunfo por goleada a poco para el cierre.

El final del torneo le regaló una nueva sonrisa al equipo del Oeste, que se acordó un poco tarde de ganar, y ahora los dirigentes tendrán que definir si la dupla Alejandro Migliardi y Sebastián Sibelli continúan al frente del equipo de cara al próximo torneo. Para el Milrayitas, será cuestión de levantarse y pensar en un rápido regreso...  

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