Las reacciones de Darío Benedetto son siempre polémicas y dejan para el análisis la validez de sus señalamientos como cuando lo hizo cuando Agustín Almendra se peleó con Sebastián Battaglia. La actitud del referente, que ya había tenido un problema por llegar tarde, vuelve a estar en el centro de la polémica cuando boxeó al propio Mariano Herrón, ayudante del entrenador de Boca, que intentaba frenarlo en medio del escándalo con Lucas Troyansky.

Todo comenzó cuando el delantero del Tatengue, en la última jugada del partido por la fecha 5 de la Liga Profesional, anotó el penal, se sacó la camiseta y se la mostró a la hinchada del Xeneize. Ahí comenzó la barbarie, con una serie de empujones, corridas e insultos propios de un campito pero no de jugadores profesionales y es por eso que el árbitro Yael Falcón Pérez, le sacó la roja al delantero santafesino y a Carlos Zambrano. 

Lo llamativo de esto en medio fue la actitud de Pipa Benedetto, que después de intercambiar opiniones con el cuarto árbitro y de pelearse con medio mundo, cuando Herrón lo quería separar para que no se metiera en el tumulto, se lo sacó de encima dándole dos cortitos. Algo increíble pero real que pasa en un club de la Ribera que no pudo festejar el cumpleaños de Juan Román Riquelme al final del cotejo por la derrota.

 

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