Las rachas negativas están para ser cortadas, señala el dicho popular en el fútbol y justamente los números le estaban complicando la existencia a River. Luego de las mieles de la Copa Libertadores ante Boca y las tres derrotas consecutivas en el Monumental por la Superliga, levantó cabeza y salió de perdedor ante Godoy Cruz en Mendoza, una provincia que le sienta bien al equipo, ya que en el “Malvinas Argentinas” había ganado la Copa Argentina 2017 y la Supercopa Argentina el año pasado, ante Boca, cuando el equipo despegó.

El 4-0 dejó a las claras que River volvió a mostrar un nivel de elite y expuso al Tomba, que recibió una verdadera “cachetada”. A pesar de la levantada y los tres puntos, todavía sigue muy lejos de Racing, equipo del que lo separan 17 puntos... Aunque le costó unos minutos acomodar el partido a su favor, el Millonario terminó siendo protagonista en el primer tiempo, en el que claramente fue superior a su rival, que durante esta etapa mostró muchas limitaciones, sobre todo de mitad de cancha hacia atrás.

De hecho, de entrada, todo podría haberse complicado para el elenco del Muñeco, si es que el tiro libre ejecutado por Juan Andrada, a los 9 minutos, terminaba en gol, en lugar de que el preciso remate se estrellara en el palo izquierdo de Armani...

Pratto, pieza clave en la ofensiva, metió doblete (FotoBaires).

Pegó de entrada

Esta, casi que fue la última voluntad del equipo de Marcelo Gómez en la etapa, ya que a partir de aquí fue todo de River. A los 11, tras una buena acción colectiva, Exequiel Palacios habilitó a Lucas Pratto, que con un zurdazo venció la floja resistencia de Roberto Ramírez para la apertura del marcador.

En el dominio permanente de la visita, Rafael Santos Borré tuvo su primera chance de convertir a los 22, pero su acción fue invalidada por una posición adelantada inexistente.

Los problemas para Godoy Cruz continuaron a los 28, cuando una inocente mano del pibe Arena terminó en un penal en el que Borré se tomó revancha para el 2-0.

Borré celebra el segundo tanto de su equipo (FotoBaires).

Antes del descanso, Tomás Cardona vio la roja por una tremenda patada contra Gonzalo Montiel y con 10 le resultó imposible hacerle fuerza al Millo.

En el complemento, River no quitó el pie del acelerador y de entrada marcó el tercero. Una arremetida por izquierda de Milton Casco terminó en un centro preciso para la cabeza de Pratto, que no perdonó para el 3-0.

Y River siguió buscando, con un dominio abrumador. Parecía que los jugadores elegían quién iba a convertir... Y Gallardo hizo debutar a Matías Suárez, quien le respondió con un golazo, enganche previo, para el 4-0 final. Con una goleada de visitante, en Mendoza, “su tierra santa”, River volvió a ser River...

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