Luego de ser liberada por haber pactado un juicio abreviado con su abogado defensor, Carlos Brotiman, la justicia condenó, a la mamá que quiso meter bengalas al Monumental usando el cuerpo de su hijo de seis años, a dos años y ocho meses de prisión en suspenso por poner en riesgo la vida de un tercero con el agravante de parentesco.

La condena, además, expresa una serie de requisitos de la madre debe cumplir. No podrá ingresar a un estadio de fútbol en un futuro inmediato, deberá iniciar un tratamiento psicológico, tendrá la obligación de realizar 48 horas de tareas comunitarias en una entidad de bien público y le exige que fije domicilio y se someta al cuidado de un patronato. 

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