Con la idea de volver al triunfo tras más de cuatro meses de abstinencia, San Lorenzo recibió a Argentinos, que pelea por salvarse del descenso a la Primera B Nacional. La oportunidad para el Ciclón de cortar la mala racha era interesante, pero dejó pasar la chance: en otra mala actuación, perdió 3-2 y se retiró envuelto en silbidos. Los hinchas, además, no entendieron por qué Jorge Almirón sacó a Blandi, autor del primer gol del Ciclón, y puso en su lugar a Castellani...

De esta manera, San Lorenzo llegó a 12 partidos sin triunfos en la Superliga, y el Ciclón aún no ganó con Almirón como DT (10 partidos, de los cuales obtuvo siete empates y sufrió tres derrotas), y la situación del entrenador es incierta. Con solo 17 puntos, el equipo es uno de los últimos de la Superliga (junto a Patronato y Belgrano). Por otro lado, la victoria le permitió a Argentinos llegar a 18 unidades en el campeonato y salir del fondo de la tabla.

La noche comenzó complicada para el elenco local que, a los 26 minutos, ya estaba abajo en el marcador. Tras una jugada en que Damián Batallini estrelló un disparo en el palo, la pelota continuó bajo el dominio del Bicho que, en la continuación de la acción, dispuso el 1-0 a través de Elías Gómez. Una rápida reacción le permitió a San Lorenzo llegar al empate. Sobre los 30, fue Nicolás Blandi el que logró poner el 1-1 y calmar los ánimos en el Nuevo Gasómetro. 

Así lo gritó Blandi (Prensa San Lorenzo).

En la segunda etapa, Argentinos se aprovechó de las dudas del Ciclón y consiguió una contundente victoria. A los 2 minutos, Batallini, la figura del partido, probó de media distancia, la pelota pegó en Senesi y se metió en el arco local. La decisión más cuestionada de Almirón se produjo a los 16, cuando decidió sacar a Blandi, la referencia del equipo en el área, para poner a Gonzalo Castellani.

Ese cambio motivó una inmediata reprobación por parte de los hinchas de San Lorenzo y el clima se enrareció aún más cuando, dos minutos después, Argentinos marcó el 3-1: en un tiro libre, Carlos Quintana apareció en el corazón del área para cabecear al gol. 

En un marco hostil, todo se iba a complicar aún más para el local cuando, a los 25, Andrés Herrera se fue expulsado por doble amarilla. Con un hombre menos y con un 3-1 en contra, todo se hizo cuesta arriba para el Ciclón. El gol de Román Martínez a falta de diez minutos para el final del encuentro alimentó cierta esperanza en los locales, que fueron con más corazón que fútbol. Pero el empate nunca llegó y los silbidos envolvieron a los jugadores de un Ciclón que no levanta cabeza...
La alegría del Bicho por el triunfo (Télam).
La bronca de los jugadores del Ciclón por una nueva derrota (Fotobaires).

 

 

 

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