Marche un par de anteojos... El juego entre Brown y Sarmiento despertaba atracción al tratarse de dos equipos que proponen buen fútbol y, además, por ser nada más ni nada menos que los cuartos de final del Reducido, pero sin embargo todo quedó opacado por el polémico trabajo del juez de línea Nahuel Rasullo. ¿Qué pasó? El asistente número dos no observó una clara posición adelantada de Guillermo Farré al momento de definir al gol, que a la postre sería definitivo para el triunfo del equipo de Junín. En etapa de definiciones y luego de lo que ocurrió el sábado con el pésimo arbitraje de Julio Barraza en el partido entre Independiente Rivadavia y Chicago, los hombres de negro siguen ganando protagonismo...

Farré, claramente adelantado, ante el remate de un compañero.

En cuanto al juego, en definitiva lo que tendríamos que analizar, el equipo de Iván Delfino fue algo superior en la primera parte. Pareció hacer borrón y cuenta nueva luego del desempate perdido con Arsenal y en los 45 iniciales lo demostró. Así fue que, luego de poner en alerta un par de veces a Martín Ríos, llegó al único gol de la tarde: Bogino despejó mal dentro del área, Nicolás Orsini remató al arco y allí apareció Farré, en off side, para empujar al gol un rebote del arquero local.

Farré celebra su gol con Miracco (gentileza Diario Democracia de Junín)

Juan Manuel Olivares agarró la manija del Tricolor en el complemento y allí se vio lo mejor del local, que sin mucho fútbol, pero a base de varios centros puso en aprietos al arquero Vicentín. La puntada final le terminó jugando una mala pasada a los de Pablo Vico, aunque en los instantes finales pudieron haber sufrido una derrota más abultada si el Verde definía con éxito una contra muy claro. La historia se define en la casa de Sarmiento, que por cierto sacó una ventaja y como cuenta con la ventaja deportiva obliga a Brown a ganar por dos goles. 

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