Ni para uno, ni para el otro. Ni para afianzase en zona de Sudamericana para Vélez (ahora queda muy lejos de la chance de clasificar a la Libertadores), ni Argentinos para sumar y engrosar el promedio del descenso.

Aburrieron de punta a punta. Pelearon, discutieron, hicieron de todo, menos jugar el fútbol. El que más tenía que "encontrar" era el conjunto de Liniers, más que nada por la eliminación de Copa Argentina, pero eso no operó como estimulante...

En principio, la estrategia de Heinze resultó. Esa línea de tres que cuando perdía la pelota se convertía en línea de cinco, limitó el trabajo de Argentinos. Le quitó espacios a la ya una cancha con dimensiones más reducidas, por eso el dominio de Vélez fue de su puerta de área hasta el borde del área de Argentinos.

Argentinos y Vélez lucharon más de lo que jugaron al fútbol. (Fotobaires)

Pero no tuvo la suficiente profundidad como para inquietar al arquero Chaves. Por el otro lado, Argentinos que suele sacar provecho de la cancha y de la presión que ejerce especialmente en la mitad de la cancha, se vio un poco perdido, tanto que en una detención del juego, Dabove se quedó hablando largo rato con Mac Allister para encontrar nuevas posiciones en la mitad.

En el complemento el partido se hizo más tedioso aún. Sólo hubo espasmódicos movimientos, o remates al arco que en su enorme mayoría se fueron lejos del arco.

Salvo por un tiro libre de Mac Allister que todos dejaron pasar menos el arquero de Vélez que llegó a desviar el balón que terminó impactando en el travesaño, después fueron solo algún que otro borbollón dentro del área.

Eso sí, Argentinos emparejó al Vélez del primer tiempo, y por eso más que nada, el empate terminó siendo justo.

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