Con el tanto ante Estudiantes de Río Cuarto, Mauro Zárate se convirtió en el máximo goleador de Boca en la era Gustavo Alfaro. El ex Vélez marcó su séptimo tanto y no ocultó su alegría por conseguirlo. Luego del partido, el delantero se refirió al triunfo al manifestar que "fue un partido raro, en el que nosotros dejamos el máximo y que lo jugamos como si enfrentáramos a un equipo de Primera, con nuestro máximo esfuerzo. La gran virtud que tuvimos para poder sacar adelante este partido complicado fue que supimos aprovechar los espacios que tuvimos, que empezaron a aparecer en el segundo tiempo, a pesar de que nos fuimos al descanso en ventaja. Ellos jugaron bien e hicieron su partido, pero con esfuerzo y buen fútbol lo terminamos sacando adelante y conseguimos la clasificación".

A su vez, resaltó la importancia de las individualidades para pasar de serie: "La idea que tiene Alfaro es que cuando no podemos construir con sociedades dentro de la cancha, aparezcan las individualidades que tenemos, sabiendo que es un plantel rico en ese sentido. En definitiva creo que ese también es parte de mi trabajo y afortunadamente en este partido pudo convertir".

Por último, se refirió al festejo de su gol, en el que besó un tatuaje de su mujer, Natalie Weber, en su muslo izquierdo. "Lo tengo desde que pasamos un momento duro y en el que tuvimos que estar fuertes para salir adelante. Ella es la que siempre me acompaña", fue su explicación.

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