Era el partido para saber dónde estaba Boca parado, y la conclusión final es que este equipo hoy, está muy mal. Que la derrota sufrida en Brasil, rozó el papelón. Porque si bien mostró una estrategia medianamente acertada, los dos primeros goles de Paranaense fueron producto de graves errores individuales, con jugadores que parecen estar en otro sistema planetario.

Carlos Tevez, el emblema, está claro que sigue quedándose en ese rol, el del jugador emblemático pero que para otras paradas más importantes, se necesita más que una imagen.

Y el momento paupérrimo de Darío Benedetto, coautor del primer gol de Paranaense, mientras que el Apache fue el otro coautor del segundo de los brasileños.

El buen comienzo de Boca, generó expectativas en su gente. Frente a un equipo duro, como Paranaense, el elenco de Gustavo Alfaro comenzó comandando las acciones y tuvo en esos primeros minutos dos posibilidades de gol con Benedetto y Emanuel Reynoso, que no pudo capitalizar.

Pero de a poco los velocistas de Paranaense comenzaron a ganar sus duelos individuales, y con esto Boca comenzó a querer contener una "inundación" de camisetas rojas dentro del área que no supo cómo parar.

Fue entonces que el conjunto local comenzó a tener algunas chances, en especial en dos tiros de esquina bien ejecutados, pero el gol de los brasileños llegó por un error de la defensa.

Una pelota que cruza Benedetto a Julio Buffarini, una pelota que pica más alto que a lo acostumbrado, el jugador argentino pierde la pelota y así nació la trepada, el desborde, el toque de Lucho González y la corrección de Marco Ruben para el uno a cero con el cual se fueron al descanso.

El equipo brasileño le dio una verdadera paliza al xeneize.

Todo se descompuso de manera rápida y justificada. Porque si bien Paranaense gozó de las facilidades que dio el mediocampo de Boca, regalando pelotas increíbles que terminaron en goles.

El segundo tanto no sorprendió y después de esto, cuando todo el estadio era una fiesta, llegó el tercero, también de Ruben que se llevó la pelota del encuentro.

Paupérrimo trabajo del equipo dirigido por Alfaro. Paupérrimo rendimiento de jugadores que de repente son ídolos intocables en el medio local pero que después, a la hora de "cruzar" la General Paz, se pierden en la intrascendencia.

Y fue una derrota peor aún, porque los jugadores de Boca ni siquiera mostraron rebeldía.

Marco Ruben anotó los tres goles de Paranaense ante Boca.
 
 

Comentarios