Central no la tuvo fácil en su debut en la Copa Libertadores. En el segundo partido de Paulo Ferrari como DT, Gremio le terminó sacando un buen punto en el Gigante y así dio su primer paso en el Grupo H, que también integran Libertad (Paraguay) y Universidad Católica (Chile).

El 1-1 en su primer encuentro dejó en claro que no será una zona fácil para el club rosarino.

A pesar de que en el primer tiempo no la pasó bien, el Canalla tuvo la gran virtud de poder encontrar la apertura del marcador casi desde el vestuario. Es que a los tres minutos, un preciso centro de Leonardo Gil terminó en la cabeza del goleador Fernando Zampedri para el 1-0.

Zampedri madrugó a Gremio en el primer minuto de juego. (Fotobaires)

Esto no le facilitó para nada el partido ante el elenco de Brasil, que para nada se quedó en el molde y logró empatarlo poco después, a partir de los tremendos desequilibrios de mitad de cancha hacia adelante de Everton y Luan.

El primero había avisado a los 10 minutos, en un mano a mano que resolvió de manera magistral el arquero Jeremías Ledesma.

El "1" no pudo un minuto después, luego de una gran intervención individual de Everton que eludió a dos rivales y definió de derecha para el 1-1.

Everton puso el empate. (Fotobaires)

A pesar de la superioridad posterior de Gremio, los de Paulo Ferrari se las rebuscaron para no dejarse pasar por encima. En este plan, contó con una buena acción para lograr el segundo, cuando a los 35, el Colo Gil tomó la pelota fuera del área y con un potente zurdazo obligó la estirada del arquero visitante para sacarla al corner.

En el complemento, el encuentro se tornó más parejo, con Zampedri bastante movedizo, pero con Claudio Riaño sin ser un buen acople para la parte ofensiva. Gil, con remates de media distancia, siguió siendo el arca más peligrosa del equipo rosarino, a pesar de que ninguno de ellos terminó prosperando.

Con el correr de los minutos, Ledesma terminó agigantando su figura por sobre el de sus compañeros y a pesar de que Gremio llegó poco, las veces que lo hizo obligó a las intervenciones efectivas del arquero, que resultó clave para que Central en su casa se quedara al menos con un punto.

En una de las atajadas destacadas que tuvo en la segunda mitad, le desvió por encima del travesaño un remate al ingresado Henrique.

Sobre los minutos finales, Gremio controló mejor la pelota sin pisar el acelerador y conformándose con el punto no le dejó a Central llegar con peligro al rival para conseguir el gol que le permitiera desatar la fiesta en Rosario.

 

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