Tras el empate 0 a 0 en el Morumbí contra San Pablo, que le permitió acceder a la fase 3 de la Copa Libertadores de América, gracias al 2 a 0 en Córdoba, la delegación de Talleres se comportó como deberían hacerlo todos los clubes: dejó el vestuario en perfectas condiciones (ordenado y limpio) y dejó algunos regalos, con un cartel con un mensaje que "suma mucho" en una época de tanta violencia generalizada en los estadio de fútbol.

"San Pablo, muchas gracias. Compartimos el desafío de continuar creciendo. Talleres de Argentina", decía la hoja escrita con un fibrón rojo.

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